La crisis de la frontera desde la óptica de Los Manes del Drone

Llegó la ayuda humanitaria de la Universidad de Pamplona


El Coordinador del Centro de Convivencia, Wilmer Ortiz Quiróz viene trabajando en la atención y apoyo a las personas deportadas en los diferentes albergues del municipio, al respecto destacó la llegada de la ayuda Humanitaria por parte de la Universidad de Pamplona, "Llega ayuda de mi Universidad de Pamplona en cabeza del señor rector Elio Serrano, profesores y estudiantes de diferentes programas, gracias mi gente".

Crisis en las estaciones de gasolina de Cúcuta vista aérea con los Manes del Drone

Invitan a la presentación del Plan de Gobierno de Carlos Hernández Mogollón

DPS alerta sobre uso indebido en campañas políticas de Más Familias en Acción


El Departamento para la Prosperidad Social (DPS) alerta sobre la presión que algunos candidatos a corporaciones públicas en el país están ejerciendo sobre los beneficiarios de Más Familias en Acción.

De acuerdo con denuncias hechas en regiones y en la línea de atención al ciudadano del DPS, la situación se presenta principalmente en Boyacá, Cundinamarca y la costa Caribe, en donde algunos candidatos al Concejo están instando a madres líderes del programa para que convoquen a madres titulares a sus reuniones políticas, e incluso afirmando que las pueden sacar del programa si no votan por ellos.

“Más Familias en Acción es Ley de la República y un derecho de los colombianos más vulnerables, por eso nadie puede amenazarlos diciéndoles que los pueden sacar o incluir en el programa, que tiene criterios técnicos y no políticos para seleccionar a sus beneficiarios”, afirmó Tatyana Orozco, directora del DPS.

Tatyana Orozco indicó que el DPS viene adelantando la estrategia de Blindaje Electoral para los beneficiarios de sus programas, por lo cual invitó a la comunidad a seguir denunciando a las personas o grupos políticos que les ofrezcan incluirlos en algún programa del DPS a cambio de su voto o a quienes los amenacen con excluirlos.

En el marco de esta estrategia fueron capacitados tanto los enlaces municipales como las madres líderes de todo el país, quienes saben las consecuencias que implica utilizar el programa con fines políticos.

El DPS recibe gratuitamente las denuncias de los ciudadanos a través de sus canales:

  • Mensajes de texto al código 85594.
  • Atención Telefónica en la línea nacional (marcando desde teléfono fijo) 018000 951100 y desde Bogotá al 5954410.
  • Horario de atención: Lunes a viernes de 8 de la mañana a 7 de la noche y sábados de 8 a 1 de la tarde.

Acerca del DPS
El Departamento para la Prosperidad Social (DPS) es la entidad que coordina y ejecuta las políticas, programas y proyectos para la superación de la pobreza, la inclusión social, la reconciliación, la recuperación de territorios y la atención y reparación a víctimas de la violencia.​

El carbón es el producto más golpeado por cierre de la frontera


Se estima que se han dejado de exportar 36.000 toneladas del mineral. Transporte terrestre y turismo también se ven perjudicados. El sector de víveres permanece estable.
La frontera entre Cúcuta y Venezuela ya completó nueve días cerrada, y los gremios y autoridades de la capital de Norte de Santander ya comienzan a evaluar su impacto en la economía regional.

La medida no causó pánico, pues el cucuteño promedio dejó de visitar el país vecino desde hace unos dos años, cuando los abusos de las autoridades venezolanas para con los colombianos aumentaron a medida que el gobierno de Nicolás Maduro iba endureciendo su retórica. Mientras que los venezolanos, por el diferencial cambiario (un bolívar valía ayer 0,0042 pesos), dejaron de venir a Cúcuta.

“El cucuteño ya no iba así le regalaran los productos por el abuso de poder y porque le quitaban todo en la aduana”, dice Gladys Navarro, directora de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Norte de Santander.

Por el momento, el sector más perjudicado, es el del carbón ya que por esa frontera pasa el mineral de exportación que se produce en el departamento hacia el Lago de Maracaibo. Sacarlo por la costa colombiana es muy costoso.

“Diariamente pasaban 6.000 toneladas con un costo de 345.000 dólares diarios”, asegura Jaime Rodríguez, presidente ejecutivo de la Asociación de Carboneros de Norte de Santander (Asocarbón).

Lo que quiere decir que en 6 días hábiles se dejaron de exportar unas 36.000 toneladas del mineral. El problema de fondo, explica Rodríguez, es que los exportadores ya anunciaron que cancelan las compras del mineral a los productores, estos tendrán que cerrar o parar los trabajos en las minas, por lo que peligran unos 25.000 empleos directos e indirectos que produce el sector en el departamento.

Israel Bahir, presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Cúcuta, aseguró que las exportaciones a Venezuela desde el departamento están en su punto más bajo por todas las trabas que le ha impuesto el gobierno de Nicolás Maduro a los productores colombianos en general.

Otro sector que se ha visto perjudicado es el de las agencias de viaje, que tenían en el turismo a Venezuela, especialmente a la isla de Margarita, como uno de sus principales destinos. Un viaje de cuatro días a la isla cuesta 500.000 pesos por persona, con pasajes, comida y hotel de cuatro estrellas incluidos. Ya anunciaron que cancelaban cerca de 6.000 viajes vendidos para los próximos meses.

El sector del transporte terrestre que movilizaba personas entre los dos países ha visto descender en 60 % el número de pasajeros. En La Parada, barrio en la frontera con Venezuela, las busetas y buses permanecen parqueadas a la espera de movilizar solo a las personas del sector.

La representante de Fenalco puntualizó que hasta el momento los negocios de víveres y abarrotes, junto con el de las droguerías, permanecen estables con el mercado que han ido recuperando en los últimos años, pues el comercio de la ciudad ya se volvió local.


"Compatriotas de Villa del Rosario ayúdenos con Pablo Mariño a la alcaldía": Álvaro Uribe

"Trabajamos en la recuperación de una nueva vida para nuestros compatriotas": Carlos Socha


Desde que inició la crisis de la frontera, el alcalde de Villa del Rosario, Carlos Julio Socha Hernández ha hecho presencia permanente en los diferentes albergues del municipio, atendiendo a las personas deportadas y coordinando las ayudas humanitarias, el burgomaestre reveló que el municipio está atendiendo de manera urgente a más de 1.000 deportados que han llegado desde Venezuela.

El mandatario local manifestó que estamos con los brazos abiertos para recibir a los compatriotas, ellos no se merecen ese trato, acá los rosarienses estamos dispuestos a ayudarlos.

Ministerio de Educación inicia Matriculatón en La Parada de Villa del Rosario


Equipo del  Ministerio de Educación inicia Matriculatón en La Parada de Villa del Rosario, frontera con Venezuela

Colombia, te pido perdón


Por: Brian Fincheltub
Presidente del Instituto Autónomo Municipal de Deporte y Recreación del municipio Sucre (Estado Miranda)

Como un venezolano avergonzado por los excesos de un gobierno que no me representa y que estoy seguro no representa el sentir de la mayoría del país, no puedo hacer otra que pedir perdón al pueblo colombiano. Nuestros lazos con Colombia no son ideológicos o coyunturales, son históricos, nacimos del mismo padre y desde ese momento hemos vivido como dos naciones hermanas que, como todos los hermanos, han tenido sus peleas y desencuentros, pero no pueden escapar del origen común que los une para siempre.

Como nieto de inmigrantes que sufrieron en carne propia la persecución, el odio y el abandono a la fuerza de su hogar, no me queda más que sentir vergüenza que en pleno siglo XXI no hayamos aprendido la lección. Cuando las minorías son atacadas desde el poder las consecuencias son desastrosas. Todos conocemos en qué desembocó la idea de responsabilizar al pueblo judío de las desgracias de Alemania. El odio despierta las peores pasiones humanas y una vez despierto no hay forma de apaciguarlo, arrasa con todo a su paso y no conoce límites.

Siento vergüenza por un gobierno que se escuda en el nacionalismo para humillar a un pueblo que durante años ha sido víctima de una prolongada guerra y que no ha abandonado su país por gusto, sino desplazados por la violencia. Vieron hacia Venezuela por lo que representamos siempre para el mundo: un país de oportunidades, que no preguntaba sobre condición política, social o racial para abrirles las puertas a los inmigrantes. Eso fuimos hasta hace poco, hasta que nos convertimos en la tierra de la desesperanza y donde la irracionalidad dirige los destinos de millones.

Qué pena que sea el mismo gobierno que critica los muros en la frontera estadounidense, que levanta su voz contra las políticas migratorias europeas y que señala a Donald Trump por su tónica antilatinoamericana, el que ejecute la peor razia contra inmigrantes de los últimos tiempos en nuestra región. Es la doble moral de unos gobernantes desesperados por buscar culpables de una guerra ficticia en la cual los colombianos solo vienen a engrosar una larga lista de señalados, que en nada tienen o han tenido responsabilidad de la ruina que ha hecho de Venezuela el llamado socialismo del siglo XXI.

Te pido perdón Colombia, hoy tu pueblo sufre las consecuencias de una nueva farsa que busca invisibilizar los graves problemas que sufrimos. Como ustedes, también son miles los venezolanos que se sienten expulsados de Venezuela por un gobierno que ha hecho de la vida en nuestro país un acto de valentía diaria. Nuestras penurias aumentan y no hay solución, solo nuevos shows y planes conspirativos.

Desviar la atención no es un escenario fácil cuando todos los días nos choca en la cara la escasez, la inseguridad y el alto costo de la vida. Por primera vez en 16 años la oposición llega a un proceso electoral con aproximadamente 20 puntos de ventaja sobre el gobierno, el gobierno con un petróleo palo abajo y sin brújula, sin estrategia, sin éxito para distraer a los venezolanos. Las cartas están sobre la mesa, todos sabemos quién busca patearla y evitar la derrota.

*Esta columna aparece publicada hoy en el diario El Nacional, de Caracas

Venezuela manifiesta que la atención en la frontera se realiza en el marco del respeto a los DDHH

Así se coordina la Asistencia humanitaria a familias retornadas



Conoce la Balanza comercial entre Colombia y Venezuela los últimos 15 años


Buscar caminos de paz y entendimiento pidieron los obispos a ambos Gobiernos


Durante el  encuentro, en la mitad del puente internacional  “Simón Bolívar”, los obispos de las Diócesis de San Cristóbal y de Cúcuta,  monseñor  Mario Moronta y monseñor Víctor Manuel Ochoa,  invitaron a los  gobiernos de Venezuela y Colombia a  buscar  caminos de paz  y de entendimiento,  ante la situación que se ha generado en la frontera común  tras el cierre del  paso  y la declaratoria del estado de excepción en  seis municipios tachirenses, lo cual ha causa la deportación  y salida  masiva de ciudadanos colombianos que vivían en la franja limítrofe venezolana.

Alrededor del medio día de este viernes,  las comitivas, conformadas  por los dos obispos y algunos párrocos de las poblaciones  limítrofes, se encontraron fraternalmente  en la mitad del puente,  como  signo de  de fraternidad,  solidaridad  y esperanza  entre los pueblos venezolano y colombiano.  Los  máximos representantes de la  iglesia  católica de Táchira y Cúcuta  intercambiaron  opiniones  y  hicieron pronunciamientos  abogando por el entendimiento  entre los  Gobiernos de Venezuela y Colombia.

“Le  hago un  llamado al presidente  Maduro,  le hago  un llamado al presidente  Santos, son  amigos,  hermanos,  hijos de Bolívar,  son  hijos de Dios,  yo les ruego en el nombre del pueblo colombiano y del pueblo venezolano,  el que esté de acuerdo o no con ambos presidentes, que se  unan  y den un gesto de fraternidad, de diálogo y que nos  permitan  a todos los hombres y mujeres de estos  dos  grandes países  que  forman una  gran nación, como así  lo dibujó Bolívar, vivir  en la paz y que podamos  resolver  los problemas  que tenemos”,  dijo el  obispo Mario Moronta.

Lamentablemente,  agregó,  cuando se quieren   tomar  medidas como las que se hicieron, en vez de buscar quizás o conseguir a los  grandes responsables de grupos  irregulares, pagan siempre los pobres. Por eso la  iglesia está siempre  al lado de todos los seres humanos,  pero de manera especial  está al lado de los pobres.

El obispo del Táchira dijo que la Iglesia  está  contribuyendo en todo lo que se pueda, realizando la oración por los más  pobres, que son los que más sufren  y pagan las consecuencias de muchas medidas.  Quiero hacer un llamado a las autoridades  para  tres cosas: Uno, aquí  hay un encuentro  entre las  autoridades  y las instituciones para que no busquemos una solución,  sino  que busquemos verdaderamente lo que siempre ha significado esta frontera, que es la reafirmación del encuentro de un pueblo con dos apellidos: Colombia y Venezuela;  en segundo  lugar,  creo que las autoridades de los dos países tienen que hacer el esfuerzo para que aquellas personas  con la mala voluntad que tengan de crear situaciones irregulares,  etc.,  sean llevadas a la justicia; y en tercer lugar quiero  hacer un llamado  a  todos, tanto  a los colombianos como a los venezolanos, podemos estar  sufriendo unos de una manera y otros de otra  manera,  pero este es un momento para determinar  que en medio  de las dificultades somos hermanos,  por eso a las  autoridades,  a la gente de a pie, como nosotros, les pido que no haya descalificaciones,  el  insulto, la descalificación  no es propia de cristianos;  nosotros somos hermanos, hijos de Dios,  unos nacidos en Colombia,  otros  nacidos en  Perú, otros nacidos en Venezuela, otros en China,  pero todos  somos hijos de Dios.

Por su parte, el  obispo de Cúcuta  reiteró la invitación al diálogo,  “es urgente que nuestros gobernantes se sienten a hablar,  directamente,  las cabezas,  no  en medios diplomáticos, ni en medios lejanos sino aquí en este sitio,  para que se sienten a hablar  y a buscar  una solución  con gran  respeto, con  gran dignidad, para ambos  pueblos,   buscando el beneficio de  nuestros  ciudadanos, venezolanos  y colombianos.

Monseñor Mario Moronta fue a buscar a su homólogo de Cúcuta en donde se separa con alambre a Venezuela y Colombia. Los obispos de las Diócesis de San Cristóbal y de Cúcuta, monseñor Mario Moronta y monseñor Víctor Manuel Ochoa, se reunieron en plena línea fronteriza.

Mensaje del obispo diocesano Mario Moronta

“Condenamos todo exceso en la frontera  que vaya contra la dignidad de la persona”

El obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta,  mediante un escrito contentivo de ocho numerales, ilumina bíblicamente la inédita situación presentada en las localidades que jurídicamente están dentro de su Diócesis y ante las cuales hace su lectura pastoral, texto  dirigido a los sacerdotes, fieles cristianos y personas de buena voluntad.

A juicio de monseñor Moronta, “las medidas tomadas han incluido la deportación de numerosos hermanos colombianos, situación ante la que manifiesta su compasión, solidaridad y misericordia”.

También hace mención a realidades que comprenden conductas irregulares e ilegales -por parte de personas o grupos- en la que se encuentran ciudadanos tanto venezolanos como colombianos, y en las que no se suele buscar a los responsables, lo que causa zozobra no sólo en las áreas fronterizas sino en todo el territorio de ambas naciones.

De igual modo, como pastor de la Iglesia de San Cristóbal, condena todo exceso que vaya contra la dignidad de la persona humana y pide, en nombre de la Iglesia local, que se respeten los derechos humanos de cada quien, cualquiera sea su nacionalidad, condición o credo, pues todos son «Hijos de Dios».

Exhorta también a las autoridades e instituciones a encontrarse, pues solo el encuentro producirá el diálogo constructivo de manera tal que el eje fronterizo Táchira-Norte de Santander, siga siendo uno de los más vivos de Latinoamérica, e invita a no olvidar que “los colombianos y los venezolanos hemos convivido en esta frontera con un gran sentido de fraternidad durante siglos”, además de afirmar que “no podemos negar que numerosos tachirenses tienen vínculos familiares con hombres y mujeres de Colombia”, por lo que cualquier postura xenofóbica no es fraternal.

Por último, ratifica la vocación de servicio de la Iglesia local de San Cristóbal a favor de los más pobres, sin importar su nacionalidad, a ejemplo de los discípulos de Jesús.

Cúcuta y tensión fronteriza: una crisis económica que no es nueva


La dramática expulsión de los colombianos residentes en la frontera de Venezuela ha puesto los ojos del país en Cúcuta, una de las tantas zonas olvidadas de Colombia. Los problemas de desempleo, contrabando y pobreza que han salido a la luz en la última semana no son parte de un escándalo social reciente sino la manifestación de un problema socioeconómico estructural que padece esa zona del país. Por ejemplo, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Cúcuta fue la ciudad que registró la segunda tasa más alta de desempleo durante el mes de junio, con 14%. Es decir, un indicador de dos dígitos que debería preocupar a cualquier economía.

Para Iván Daniel Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, “Cúcuta suele encabezar las cifras de desempleo del país; incluso en algunas oportunidades ha presentado el doble de tasa de desocupación que el promedio nacional. Y podría ser mucho más, debido a que los datos oficiales no reflejan la realidad del rebusque que enfrenta esta población. La tasa de ocupación del DANE se mide por medio de encuestas. Si una persona trabaja una semana y responde las entrevistas de esta entidad aparece como empleada, pero no necesariamente se muestra que estuvo desempleada las otras tres semanas del mes”.

El experto advierte que la realidad del trabajo en la frontera es más compleja de lo que parece: “Muchos de los residentes de Colombia trabajan en Táchira (Venezuela), y una parte importante de venezolanos trabajan en Colombia. Existe una simbiosis entre ambos mercados laborales y las tensiones dejan al descubierto esta problemática. Y, como si no fuera suficiente, están los problemas de informalidad, que supera el 80%. Al igual que la gran cantidad de personas que emplea las actividades ilegales, como el contrabando”.

Una de las labores que, por su rentabilidad, se convierte en una importante fuente de empleo en la zona fronteriza es precisamente el contrabando de gasolina, otro problema que tampoco es nuevo y con el cual las autoridades venezolanas han manifestado su inconformidad. Álvaro Younes, presidente de Fedispetrol, gremio que reúne a los distribuidores minoristas de combustibles, explica que “el contrabando de gasolina en la frontera por parte de los llamados ‘pimpineros’ viene desde mucho antes del último cierre de la frontera. Varios Gobiernos se han tenido que enfrentar a esta problemática, pues es una actividad que genera costos importantes. Hay estimaciones que indican que este tipo de contrabando movería hasta 20.000 galones de gasolina al día. Y aunque hace dos meses se aprobó la Ley Anticontrabando, todavía es temprano para decir si la medida ha servido para reducir la delincuencia en Cúcuta”.

La violencia y las restricciones en salud, educación y empleo en Colombia han sido el estímulo para que la frontera se haya convertido en una bomba de tiempo para ambos países. Según uno de los analistas consultados por El Espectador, muchos de los ciudadanos han preferido cruzar al país vecino en busca de seguridad, sin importar las condiciones en las que tengan que iniciar su nueva vida. Se trataría de más de 200.000 personas que poco a pocos se han ido instalando allí y recibido servicios de salud y educación. Los rostros que los colombianos han visto en los medios de comunicación en los últimos días son los de las personas que huyeron en busca de una mejor vida.

A ellas se les endosa hoy la responsabilidad de la crisis de la economía venezolana, en especial del contrabando y de la devaluación de la tasa de cambio. Sin embargo, la decisión del Ejecutivo del país vecino de subsidiar los productos finales es una medida fuertemente criticada porque promueve el contrabando. La reducción del precio de un bien lo vuelve más propenso a ser comercializado en Colombia, donde su precio es superior. Un conflicto similar al que existe en la frontera triple de Brasil, Argentina y Paraguay.

El economista venezolano José Toro Hardy considera que esta situación se va a arreglar en el corto plazo, pero advierte que la realidad es que en definitiva va a afectar a su país. “El comercio entre los dos países es vital. Venezuela es deficitaria en alimentos y buena parte de los productos que requiere provienen de Colombia. Este cierre de frontera puede agravar el abastecimiento de alimentos y la escasez creciente”.

Con frontera abierta o cerrada el desgaste de las relaciones comerciales entre los dos países es evidente. De acuerdo con el profesor Giovanni Reyes, de la Universidad del Rosario, el intercambio bilateral ha caído “ostensiblemente”, pasando de representar US$3.500 millones anuales en 2006 a US$1.800 millones en la actualidad. La cifra ha afectado, principalmente, a los exportadores colombianos.

Cúcuta abre las páginas de su gran fiesta literaria


Desde este lunes, y hasta el próximo 5 de septiembre, se realizará la XI Fiesta del Libro de Cúcuta, que lleva como lema ‘Literatura viva y en contexto’.

Son más de 180 eventos, entre conferencias, presentaciones literarias y recitales poéticos, que tienen lugar en el histórico edificio de la Biblioteca Departamental Julio Pérez Ferrero, que el año pasado recibió a cerca de 27 mil asistentes.

“Es una alegría cumplir ya once años con este evento cultural, que es el más grande que se hace en la ciudad, y que ha incrementado el amor por la lectura y los libros”, comenta Anderson Patiño, coordinador de la fiesta literaria.
El acto inaugural será una charla entre los escritores Héctor Abad Faciolince y Pablo Montoya, ganador del Premio Rómulo Gallegos. Hablarán de sus libros más recientes.

Otros de los invitados serán Hernán Peláez, Nicolás Montero, Santiago Gamboa, Ezequiel López, Juliana Acosta, Joaquín Robles Zabala, Óscar Acevedo, Alberto Donadío, Alberto Salcedo Ramos y Jotamario Arbeláez.
El cine y la literatura son los dos ejes temáticos en torno a los cuales se moverán todas las actividades de la programación, que es gratuita.

Precisamente, el apartado dedicado al cine contará con dos muestras: producciones de escritores famosos y las adaptaciones de reconocidas obras, como La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo.

Otra de las franjas especiales será la infantil, en la mañana, con talleres para los niños de los colegios de la ciudad, mientras que la tarde estará enfocada hacia los jóvenes con obras de teatro y conciertos.

Este año, los organizadores esperan superar los 9.200 menores que visitaron la fiesta el año pasado.
“Algo importante para resaltar es que la Fiesta del Libro no se queda en la biblioteca sino que hacemos más de 20 talleres diarios en las salas de lectura de la red municipal de bibliotecas la ciudad”, anota Patiño.

Otra de las novedades será la presentación de libros regionales e independientes, que tendrá lugar a lo largo de la semana. “Habrá un micrófono abierto en el que las personas se pueden acercar a mostrar sus obras y hablar de ellas”, comenta Patiño.

El Fondo de Cultura Económica será el encargado de operar la librería principal, con más de 5.000 ejemplares, sobre las novedades más recientes de las editoriales del país. Además, habrá mesas de publicaciones regionales y universidades. 

Suspenden sellado de pasaportes para entrar o salir de Venezuela


Autoridades venezolanas suspendieron el sellado de pasaportes a  viajeros venezolanos y extranjeros que hasta ahora habían  entrado  o salido de Venezuela,  a través del corredor humanitario del puente internacional Simón Bolívar,  por el cual este viernes  permitieron  el paso  estrictamente a pacientes que requerían tratamiento médico.

Sin el  respectivo sello de Migración  de Venezuela ningún viajero, sea venezolano o extranjero,  puede salir legalmente del  país,  pues  Migración Colombia no puede dar entrada  legal a un viajero si el pasaporte  no  tiene  el sello de salida de la contraparte venezolana.

Desde el pasado jueves en la noche, en la Oficina de Migración en San Antonio del Táchira no se está sellando pasaporte  a ninguna persona que desee abandonar el país, lo que mantiene varados a decenas de viajeros extranjeros y venezolanos que deseaban hacerlo.

Este viernes  por el puente internacional Simón Bolívar tampoco se estaba permitiendo ni la salida ni la entrada al  país a venezolanos,  que hasta el pasado jueves  únicamente con mostrar la cédula  a las autoridades  podían  continuar. Estrictamente  se permitía el tránsito en ambos sentidos   a personas que justificaban con informe  médico,  la  necesidad de someterse a consulta o tratamiento  médico. También se dijo que para los estudiantes venezolanos que cursan estudios en Cúcuta  sólo se permitiría el paso a las 2 de la tarde y 7 de la noche.

Tampoco estaba permitido el paso para los colombianos que  deseaban  abandonar  voluntariamente el territorio venezolano.  Asimismo, se conoció que del lado colombiano del puente internacional  Simón Bolívar había gran cantidad de venezolanos que deseaban entrar a su país,  pero las autoridades militares y de migración que están en la mitad del puente  habían recibido la orden de no permitir el acceso, hasta nuevo aviso.

Debido a estas circunstancias, era bastante reducido el tránsito de personas por el denominado corredor humanitario que se abrió  por el puente internacional,  después que el Gobierno venezolano ordenara  el cierre de la frontera con Colombia,  el  jueves de la semana pasada.

Las restricciones  se hicieron más rigurosas desde el pasado jueves en la noche,  al parecer a  raíz de de las decisiones  que tomaron los  Gobiernos de Venezuela y Colombia de llamar a consulta  a los respectivos  embajadores, debido a la situación  suscitada en la frontera de ambos  países.

Expulsar no es deportar


Por: Walter Arévalo R.*
La grave situación de los colombianos en la frontera con Venezuela se ve atravesada por una compleja encrucijada de tres factores decisivos. El primero es el maniqueísmo propio de la forma de hacer política “a la bolivariana”, que se alimenta de la ilusión del enemigo extranjero y de la coerción del Estado para apagar incendios electorales. Segundo, la crisis pasa por el régimen internacional de migrantes y de los derechos humanos y, en tercer lugar, por el debate nacional sobre la mejor forma de usar la diplomacia.

Venezuela ha construido un escenario en el cual se mezclan tres fenómenos regulados por el derecho internacional: el cierre de fronteras, la expulsión y deportación, y el estado de excepción. Entre ellas hay un punto esencial: la diferencia entre deportación y expulsión no ha sido suficientemente explorada por el Gobierno y es clave para la defensa de los colombianos.

Las deportaciones son potestad soberana de todo Estado y a eso difícilmente se pueda oponer Colombia. Son un acto soberano que se ejecuta contra quien ha violado el régimen migratorio y se encuentra en situación de migrante irregular, sin documentos válidos (coloquialmente conocido como indocumentado o ilegal). La expulsión, por su parte, es la práctica estatal de desalojar a los residentes de un territorio, incluso a pesar de tener legalizada su permanencia.

Frente a las deportaciones de los colombianos indocumentados, el gobierno colombiano debe exigir que se hagan respetando el debido proceso y la dignidad. Sin embargo, de cara a las expulsiones masivas, el Gobierno debe exigirle a Venezuela el cese inmediato, y por las vías diplomáticas demostrar que no se justifican legalmente, a pesar del estado de excepción declarado en la zona.

El Pacto de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por Venezuela en mayo de 1978, en su artículo 13 prohíbe la expulsión de extranjeros sin mediar una orden judicial, la oportunidad de defenderse en un juicio de la medida migratoria y, en contexto con las demás normas del Pacto, la expulsión por razones de nacionalidad o raza y los vejámenes en el proceso.

La Convención de 1951 sobre Refugiados establece que además se les debe dar un plazo razonable a quienes, tras el proceso, no puedan demostrar su inocencia y sean expulsados, y refuerza la noción de que la expulsión no puede ser causada por criterios discriminatorios: Venezuela sólo hace parte del Protocolo adicional de 1967, pero estas garantías se consideran una práctica de carácter universal en lo que podría ser un derecho migratorio consuetudinario.

Adicionalmente, el Estatuto de Roma, ratificado por Venezuela en junio del año 2000, tipifica entre las conductas de lesa humanidad el “retorno forzado”, cuando este hace parte de un ataque sistemático a una población vulnerable. Estas normas universales le dan argumentos a Colombia para exigir un trato digno y justo a través de los canales diplomáticos y sin entrar en un escalamiento de hostilidades. La reciente rueda de prensa de las cancilleres de Colombia y Venezuela es una manifestación de este enfoque de precaución y de evitar conflictos con un gobierno acorralado políticamente y estratégicamente impredecible, método al que sólo le hace falta exigir el cumplimiento de estas normas.

La rueda de prensa a su vez dio cuenta, entre muchas otras cosas, de dos escuelas de diplomacia que nos son profundamente arraigadas. La diplomacia venezolana, siempre preocupada por la opinión de la prensa y de los opositores, más que del problema, llena de enemigos ficticios y peleas con interlocutores ausentes, siempre saliendo a desmentir persecuciones dialécticas. Y la escuela colombiana, aunque ha crecido en estrategia y serenidad, sigue siendo hija de un profundo centralismo, excesivamente enfocada en las instituciones rígidas del Estado, que habla siempre primero de seguridad, de cuántos ministros están presentes, del precio del petróleo, de divisas, de contrabando, de cooperación judicial, de próximas reuniones bilaterales, y deja como tema marginal las angustias e injusticias que sufre su propia gente y los argumentos para impedirlo.

* Profesor de derecho internacional de la U. del Rosario, U. Javeriana y U. El Bosque.

Gasolineras de San Antonio surten combustible en minutos


La gran diferencia tras el cierre de la frontera en los seis municipios con Estado de Excepción en el Táchira lo representan las gasolineras, cuyos usuarios logran surtir de combustible en minutos, una mejora comparada a las largas colas que solían realizar antes de las acciones militares desplegadas desde hace más de una semana.

En San Antonio hay cuatro gasolineras, una de ella la llamada Estación 56, ubicada en el sector Pueblo Nuevo, destinada exclusivamente a taxistas, mototaxistas y cualquier unidad de transporte que circule por la ciudad.

"Las líneas organizadas -con unos 660 vehículos registrados- podemos cargar diariamente 50 litros de gasolina. Antes podíamos durar de tres a cinco horas haciendo una cola, ahora lo estamos haciendo en menos de diez minutos", destacó Jesús Sánchez, miembro de la Cooperativa Divino Niño Bolivariano.

Otras dos gasolineras son La Esperanza y la Pdvsa Bella Vista, que surten a particulares y en el caso de la segunda, también a camiones. Suelen acudir entre días: lunes, miércoles y viernes para un grupo; martes, jueves y sábados para el otro, según su número de placa.

Usuarios consultados coincidieron que ha sido esta la gran mejora desde el cierre de la frontera.

La cuarta bomba en San Antonio se trata del expendio de combustible fronterizo Safec, la gasolinera internacional, que solía surtir a los vehículos provenientes de Colombia que no tenían el respectivo chip que determina a quien le toca ese día. El precio solía ser más caro. Actualmente se encuentra cerrada al no haber libre tránsito por el puente Internacional Simón Bolívar.

Según estimaciones oficiales, Venezuela se estaría ahorrando un millón de litros de combustible que antes pasaban de manera ilegal hasta Cúcuta, donde era comercializado a los vehículos mediante vendedores informales.

Lo que más lamentan los transportitas de San Antonio es no poder llevar a colombianos que se dirigen a su país, y viceversa, tras el cierre de la frontera.

"La clientela se ha limitado a personas que transitan por la ciudad, que a su vez son muy pocas. Los que iban al aeropuerto de Santo Domingo también solían ser los colombianos. El trabajo ha disminuido al menos en un 70%" refirió Juan Correa, mototaxista de la línea Centro Cívico San Antonio. 


Primera vez que veo deportar gente para combatir contrabando: canciller uruguayo


Luego de que el presidente Juan Manuel Santos le ordenara a la canciller María Ángela Holguín convocar una reunión extraordinaria de cancilleres de Unasur por la crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela, el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, manifestó que es la primera vez que ve que deporten personas para combatir el contrabando, tal y como lo dice el gobierno de Nicolás Maduro.

“Nos parece que estos problemas que tienen un trasfondo económico, porque es una cuestión de comercio fronterizo, de tipo de cambio, de escasez de productos, no se pueden arreglar con medidas de deportaciones. Es la primera vez que escucho que se deporta a la gente para que no haya contrabando, las medidas de contrabando tienen origen económico y hay que tratarlas como tal. Nos parece que es una situación muy grave”, expresó.  

El presidente Pro Tempore de Unasur dijo que “efectivamente ayer por la tarde tuve contacto con la canciller Holguín que me solicitó una convocatoria entre cancilleres de Unasur lo más pronto posible ante la crisis fronteriza. Estuvimos trabajando con el resto de los cancilleres menos con el de Perú y Bolivia. Estamos haciendo los máximos esfuerzos para abordar esta situación de carácter tragedia humanitaria”.

Agregó que la agenda de los cancilleres está muy compleja por los compromisos de varios de ellos durante esta semana, incluso la canciller venezolana le comunicó que viajará esta semana hacia Asia. 

Colombianos deportados crean 'barrio' de cambuches en frontera


La mototaxista Rosalba Jiménez se resguardaba del sol bajo la sombra del cambuche que levantó en el municipio de Villa del Rosario, en plena frontera, con dos familias que eran sus vecinas en la barriada de Mi pequeña Barinas, de donde los expulsaron las autoridades venezolanas.

Al mediodía de este jueves, Jiménez miraba orgullosa su moto, que pasó por el río Táchira en su huida, y a sus dos perritos: Lucas y Mailo. Su hija María José jugaba con su guacamaya, Nina, dentro del cambuche levantado con palos y cubierto por un plástico negro. (Lea también: Los venezolanos que también sufren el cierre de la frontera)

A lado y lado de su refugio había otros cuatro cambuches. Estaban ubicados cerca de un camino polvoriento, aledaño al río Táchira y lleno de trochas y senderos que conducen a San Antonio, en Venezuela.

Jiménez contó que también alcanzó a sacar un colchón y ropa antes de que las autoridades venezolanas marcaran con una ‘D’ su casa y la destruyeran con una retroexcavadora. (Lea también: Los colombianos deportados de Venezuela tendrán opciones laborales)

En el sector de La Parada, de Villa del Rosario, los refugios como el de Jiménez se cuentan por decenas.
Todos fueron levantados por familias que no quieren alejarse de las pocas pertenencias que alcanzaron a pasar a Colombia.

“En los albergues uno no puede llevar sus pocas cosas. Yo no saqué mucho, pero estas personas que están por aquí pasaron viviendo allá años para comprar una cama, un equipo, una nevera”, dijo Jiménez.

Uno de sus vecinos, John Alexander Bacca, agregó que alcanzó a sacar una cama sencilla en la que ahora duerme junto a sus papás porque, en medio de los desórdenes del otro lado, ladrones se llevaron otras dos camas que había en su casa. También les robaron tres gallinas.

Carolina Lozano agregó que todos sus parientes estaban en Venezuela, y por eso no puede irse a un albergue y dejar su cambuche, donde tiene su cama y una mecedora.

“Ahora mismo no tengo a dónde ir, espero encontrar un trabajo pronto”, dijo.

Para quienes están asentados en este sector, la incertidumbre por sus bienes es cada vez mayor. En los últimos tres días se ha conocido que varios deportados han sido agredidos cuando regresan a Venezuela por trochas para rescatarlos.

Everth Quintero, constructor, quien está viviendo en el garaje de la casa de unos parientes en Villa del Rosario, no deja de pensar en su casa.

“Esta mañana escuchamos que ya no iba a pasar nada, pero hace un rato llegaron unos amigos míos contando que habían dado plazo hasta la noche para sacar cosas, porque vienen cinco retroexcavadoras a tumbar todo –dijo–. Allá no se salvó una casa que no pintaran. A la mía le pintaron una ‘D’ ”.

Tomado del El Tiempo

Primera Dama visitó a los deportados en albergue del Morichal

María Clemencia Rodríguez de Santos, la Primera Dama de Colombia, acude a los albergues que brindan ayuda humanitaria a los deportados.

En albergue del Morichal permanecen 140 niños y sus familias, expulsados de Venezuela


Las autoridades dispusieron 60 carpas para 360 personas, en un coliseo donde reciben ayuda y donde los niños, en pequeños espacios, tratan de jugar y distraerse. El drama que viven los colombianos expulsados de Venezuela continúa y muchos de los afectados son los niños de los cientos de familias que han tenido que dejar sus hogares.  

En un albergue dispuesto por las autoridades en un coliseo del sector de El Morichal, en Villa del Rosario (Norte de Santander), permanecen 360 personas, 140 de ellas niños, que han sido acomodadas en 60 carpas para pasar la noche y esperar una solución a su situación.  Los colombianos que tuvieron que huir de Venezuela no se cansan de protestar por las medidas arbitrarias que contra ellos emprendió el Gobierno de ese país, y en la que no se tuvo consideración con los niños.  Según Jean Carlos Pabón, uno de los afectados, es injusto “que una personita de estas que hasta ahorita está comenzando a vivir y tenga que soportar todas estas incomodidades”.  En el albergue los menores reciben alimentación, ropa y juguetes; con los que intentan distraerse entre la incomodidad y la preocupación de sus familias.

Rosariense Paola García Olaya invita a realizar donaciones para deportados de Venezuela


La rosariense Paola García Olaya invita para mañana a participar  con las donaciones para los deportados de Venezuela  a partir de las 7 Pm en el Centro Comercial Ventura Plaza, personal de la Cruz Roja estará acompañado para recibir a todas las personas de buen corazón.

Cerrarán el aeropuerto de Santo Domingo desde el 7 de septiembre


El aeropuerto “Mayor Buenaventura Vivas”, de Santo Domingo, en el municipio Fernández Feo, estado Táchira, estará cerrado temporalmente, desde el siete de septiembre, hasta una fecha indefinida.

La información fue conocida por un comunicado que remitió a las agencias de viajes Rutaca Airlines, la línea aérea venezolana privada, en el que informa que los vuelos serán desviados desde esa fecha al aeropuerto “Francisco García de Hevia”, de La Fría, en la zona norte del estado.

La comunicación de Rutaca no informa sobre los motivos del cierre, pues solo dice que “por motivos ajenos a nuestra voluntad”, Bolivariana de Aeropuertos (BAER) cerrará dicho puerto aéreo. No obstante, extraoficialmente se indicó que es debido a obras de reparación nocturna e intervención de la pista del aeropuerto.
 
Jaqueline López, gerente de Turvinter, fue abordada sobre las ofertas de destinos nacionales y dijo que no hay, y no descartó que fuera por el cambio de llegada de los aviones. Indicó que hace dos días fueron notificados del cambio de aeropuertos y ya empezaron a informar del mismo a los pasajeros que compraron los boletos en sus agencias.

Sobre las causa, López indicó que al parecer van a asfaltar el aeropuerto de Santo Domingo o a hacer reparaciones. “Lo que sí creo es que el tiempo de la reparación va a ser largo, le hace falta mucho, a pesar de que tuvo una remodelación no tiene la capacidad por la cantidad de gente que sale de ahí; también dicen que hay problemas en la pista”.

No descartó que haya una disminución de pasajeros que no quieran viajar por La Fría y busquen otras alternativas.

Revisados 165 locales en San Antonio


165  establecimientos  comerciales de la zona fronteriza  fueron  fiscalizados  y visitados por organismos del Estado para  obligar a vender productos de la cesta  básica,  carne, artículos de limpieza y aseo  personal, a precio regulado.

El operativo fue comandado  por el general de División Carlos Martínez,  autoridad  única de la Zona 1,  jurisdicción donde rige el estado de excepción, quien informó  además que han  retenido 380 toneladas de alimentos,  las cuales serán distribuidas a través de un plan para que lleguen a los hogares de las poblaciones fronterizas.

En el operativo, además  de las autoridades  militares, participaron funcionarios del Seniat, Sundde, Sunagro, que fiscalizaron y  visitaron  algunos  locales  que se encontraban cerrados,  pero que luego fueron abiertos por sus dueños. “Estamos fiscalizando y evaluando todos estos comercios que  están cerrados  o tienen  material acumulado. Hay alrededor de 13 comercios  que no han abierto sus puertas en todos estos días y vamos a proceder legalmente”.

Martínez  refirió que los productos están apareciendo y es muy importante la inteligencia social.  Solicitó a la comunidad que toda la información que tenga referente a acaparamiento, especulación,  depósitos clandestinos, la hagan saber a las autoridades, para  llegar  hasta el lugar  y poner  esos productos en las manos del ciudadano venezolano.

En uno de los establecimientos del centro de San Antonio donde se vendieron toallas sanitarias,  pañales, champú, desodorante, velas,  jabón, etc. El general Martínez dijo que “la mayoría de estos productos  tenían  desvío de  ruta, como normalmente lo hacen los contrabandistas; ellos salen  incluso con  permisos, con  guía,  pero luego proceden a desviar la ruta para llevarlos hacia el territorio colombiano”.

Ante  el desespero de la  gente por  comprar los artículos,  el  jefe militar pidió  a la gente paciencia. “Los productos van a llegar de manera  inmediata”, dijo.  En otro establecimiento visitado por las  autoridades  fueron retenidas 40 toneladas de artículos,  entre ellas 7.5 toneladas de leche condensada,  31 mil litros de bebidas, artículos de confitería, condimentos, leguminosas,  licores  y detergentes.

También, unas 10 toneladas de carne iban a ser vendidas en diez carnicerías a precio regulado. En ese sentido, señaló que entre San Antonio y Ureña  hay más de 120 carnicerías que no quieren  comprar carne a los mataderos,  porque no quieren vender a precio regulado. Este viernes se realizará  una reunión de emergencia con los carniceros para  evaluar la  situación, porque  muchas de esas carnicerías venden a sobreprecio y utilizan esa carne para llevarla a Colombia.

Academia de historia de Norte de Santander invita a marcha por la integración de las familias y los pueblos de Colombia y Venezuela


La academia de historia de Norte de Santander esta invitando a todas las fuerzas vivas del departamento y del país a una marcha por la integración de las familias y los pueblos de Colombia y Venezuela.

Junta de la defensa Civil del Páramo presente en la crisis fronteriza


La presidenta de la Junta de Acción comunal del Barrio Piedecuesta, Isabel Tarazona realizó un reconocimiento a la Junta de la defensa Civil del Páramo,  "Hoy quiero darle un reconocimiento gigante a la Junta de la Defensa Civil del Páramo pues desde que empezó esta tragedia fronteriza ellos han estado allí a sol y sombra, como los héroes que son Anónimos y voluntarios  y siempre dispuestos, gracias muchachos".

Libertad plena y mayor calidad de vida tienen habitantes de frontera asegura Vielma Mora

El tesón de los colombianos en imágenes

Matriculatón para los niños repatriados: Gobernador Edgar Díaz


Este sábado y domingo funcionarios de la Secretaria de Educación y el Ministerio de Educación recorrerán el sector de La Playa en el corregimiento de la Parada (Villa del Rosario), y los albergues de Cúcuta para matricular a los menores que como consecuencia del cierre de frontera, están fuera del sistema educativo.

Así lo informaron el gobernador, Edgar Díaz Contreras, y la Ministra de Educación, Gina Parody, durante la visita que realizaron a la institución educativa La Frontera, para inspeccionar la situación de los niños y niñas repatriados y sus necesidades en materia de uniformes, útiles escolares y zapatos.

“Nuestra prioridad, en conjunto con el Gobierno Nacional, es darle una solución, no sólo garantizar el cupo en un centro educativo, tanto a colombianos como venezolanos, sino su alimentación y transporte escolar para todos, los que están en los albergues y los que están en el área fronteriza”, señaló Díaz Contreras.

Reiteró, que se espera que las autoridades del vecino país faciliten el transporte a los niños que residen en Venezuela y están matriculados en colegios colombianos, para que puedan asistir a clases y no se vean perjudicados.

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"Ahí no hay ningún tipo de violación de derechos humanos": Karla Jimenez de Vielma

Autoridades consulares de Colombia constataron trato humanitario a familias del sector La Invasión


Durante un recorrido por el sector La Invasión en San Antonio del Táchira, funcionarios de la cancillería colombiana inspeccionaron  junto a autoridades militares y del ejecutivo regional los procedimientos que se cumplen en la zona fronteriza en el marco de la Operación Liberación del Pueblo (OLP), constatando al cierre de esta visita el respeto y trato humanitario  hacia las familias que allí residen.

La comitiva encabezada  por Luis Díaz, director de Política, el jefe del Zonal 21 G/ B César Méndez López, junto a los cónsules de Colombia Zulma García y Celia Polanco, efectuaron una visita al sector La Invasión, en San Antonio del Táchira, así como a varias trochas que son utilizadas por mafias de contrabandistas para el traslado ilegal de alimentos y productos regulados hacia el vecino país.

Informó Díaz que la delegación colombiana hizo un extenso recorrido por este sector, constatando  los sitios donde funcionaba un burdel clandestino, además de  algunas viviendas que servían de alojamiento a grupos paramilitares para cometer toda clase de delitos contra ciudadanos de ambas naciones.

Previo a este recorrido, recordó que el gobernador José Vielma Mora, se reunió a tempranas horas con un grupo de asesores de política exterior de la cancillería colombiana, a quienes les explicó en detalle los procedimientos que lleva a cabo el Estado venezolano, en función de resguardar el territorio nacional y la soberanía patria.

“En una de las trochas inspeccionadas, los representantes consulares pudieron evidenciar la importancia estratégica que tiene para el gobierno venezolano el haber decretado el Estado de Excepción, en defensa del pueblo y de nuestra soberanía, ante una serie de atropellos que se venían cometiendo en nuestra franja fronteriza”,  acotó.

Trato humanitario
Agregó que la comitiva colombiana también tuvo la oportunidad de recoger testimonios de las familias que allí residen, las cuales manifestaron que se les respetó en todo momento su integridad física y emocional, sin ninguna vejación o maltrato por parte de las autoridades venezolanas,

Subrayó el titular de Política que “ambas delegaciones, coincidimos al cierre de esta visita sobre la necesidad de regularizar una serie de aspectos puntuales que serán elevados a la mesa de conversaciones entre los dos países, a fin de lograr un equilibrio en las relaciones que por largos años  ha mantenido  la República de Venezuela y Colombia.

Confía el vocero que una vez evaluados estos aspectos, las relaciones bilaterales se encaminen a un nivel de acercamiento  y de cooperación mutua, para  beneficio de los habitantes de la frontera colombo-venezolana.

“El presidente de Venezuela Nicolás Maduro ha mostrado siempre su disposición a un clima de diálogo y de respeto hacia Colombia y la campaña de desprestigio y de desinformación de algunos medios internacionales, no logrará empañar esta iniciativa con su campaña de mentiras en contra del país y de las medidas adoptadas”.

Puntualizó que la delegación neogranadina, se comprometió a brindar toda la asistencia necesaria a sus connacionales que aún permanecen en el sector La Invasión, a fin de regularizar su situación legal y los protocolos que deben cumplirse para el traslado a su país de origen. 

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Cuatrimotos de emergencias llegan a la frontera para vigilar y apoyar proceso de retorno de connacionales


La Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) dando cumplimiento a la política de seguridad ciudadana, sigue activando mecanismos de acompañamiento en la zona de frontera, poniendo en servicio nuevo automotores que facilitarán la movilidad en terrenos de difícil acceso.

Con el objetivo de acompañar a las familias que aún siguen llegando a través de los caminos destapados ubicados en la zona limítrofe entre el municipio de Villa del Rosario y la localidad de San Antonio del Estado Táchira de Venezuela, se ha dispuesto el servicio de cuatro cuatrimotos de emergencias.

Efectivos del Grupo de Operaciones Especiales en Emergencias y Desastres PONALSAR de la Policía Nacional, son los encargados de manejar estos automotores de alto cilindraje, diseñados para el tránsito en lugares pedregosos, encarpados y de difícil acceso para otro tipo de vehículos.

Su estructura les permite transitar por espacios reducidos, montañosos y eventualmente podría servir también como medio para atender emergencias por situaciones de personas enfermas o lesionadas. Igualmente, podría ser útil en el transporte de los elementos que están siendo trasladados por los colombianos que retornan a territorio colombiano.

La idea con este nuevo apoyo de automotores de gran versatilidad, es agilizar la labor humanitaria y la movilidad de los uniformados en la zona fronteriza para vigilar y monitorear permanente el proceso de llegada de los connacionales y estar atentos a cualquier situación especial que se presente.

La presencia policial se mantiene en la zona con personal de los Escuadrones  Móviles Antidisturbios (ESMAD) y EMCAR, de vigilancia comunitaria por cuadrantes, la Policía de Carabineros y PONALSAR. Este último grupo cuenta con varias carpas que han sido habilitadas a lo largo de la zona para atender situaciones de emergencia a personas que presenten problemas de salud.

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Uno de los jefes paramilitares más buscados en la frontera se entregó al CTI de Colombia


Este miércoles, poco después del mediodía, uno de los paramilitares más buscados desde hace tres años en la frontera colombo-venezolana, se entregó a las autoridades colombianas, específicamente a la Unidad Contra el Crimen Organizado del CTI.

Wilkin Alexander Roa, conocido como  alias “La Niña” o “Cara e´ Niña”, quien lideró por varios años el Bloque Fronteras de las AUC, como cabecilla de Los Urabeños, operaba desde  Ureña perpetrando todo tipo de delitos.

En Venezuela, más específicamente en Táchira,  tiene  una orden  de captura  emitida por el Tribunal Segundo de Control, extensión San Antonio, por el delito de extorsión; lo investigaban además  por otras extorsiones, secuestros y homicidios, y se le sindica también  de desapariciones forzadas y muertes de un sinnúmero de habitantes del eje fronterizo,  responsabilizándolo del asesinato de seis de las víctimas cuyas osamentas fueron localizadas en fosas comunes el pasado mes de mayo, en  el sector El Tanque, Ureña.

De hecho, el informante que llevó hasta el lugar donde hallaron las osamentas hace tres meses, afirmó que fue este delincuente el que ordenó la masacre y que luego sepultaran los cuerpos.

Ante esta situación, varios familiares de jóvenes que aún permanecen desaparecidos  y de los que fueron identificados entre las osamentas halladas, al enterarse de que Roa se entregó, a través de este medio exigieron al presidente Nicolás Maduro que “haga lo posible para traer de nuevo a ese delincuente a Venezuela, que lo pongan en manos de la justicia venezolana, que lo hagan hablar y diga dónde están nuestros hijos, sabemos que él lo sabe. Solo eso nos daría un poco de paz a todas las madres que estamos pasando por esta situación tan angustiante”.

“Desde hace dos meses preparaba mi entrega”

Al entregarse el miércoles, “Cara e´ Niña” habría confesado que “la presión de Maduro (presidente de Venezuela) no tuvo nada que ver en mi decisión de entregarme a las autoridades colombianas”.

Aseguró que tenía dos meses preparando su entrega a la justicia, tiempo durante el cual conversó con su abogado sobre los pros y los contras de su decisión. Agregó que tenía a su mando al menos diez hombres que, al igual que él, también huyeron de Ureña, población en la que tenía su principal centro de operaciones.

“Quiero decir que mi entrega es libre y que me someto a la justicia colombiana porque creo en las instituciones de este país”, enfatizó.

Aseguró que las ganas de compartir con sus hijos y su familia fueron determinantes para terminar de convencerse de que debía entregarse. Dijo que desde hace algún tiempo estaba viviendo en la zona limítrofe, pero del lado colombiano, y que por esa razón, el cierre de frontera ordenada por Venezuela no lo afectó para nada.

Wilkin Roa, fue entregado  por  la Unidad Contra el Crimen Organizado, a disposición de la Fiscalía 70 Especializada, que le expidió una orden de captura por concierto para delinquir agravado.