Alcalde Pepe Ruiz supervisó obras junto a altos funcionarios del gobierno nacional


En el marco de la Feria Nacional de Servicio al Ciudadano, el Alcalde de Villa del Rosario Pepe Ruiz Paredes recibió al Subdirector Territorial y de Inversión Pública; Dr. Manuel Fernando Castro, Al Dr. Juan Pablo Remolina; Subdirector de Vigilancia e Inspección de Regalías y al Dr. Ruben Dario González; Coordinador de Centros Fronterizos, en el Puente Tienditas donde hablaron del avance de la obra y la inversión para después visitar el Mega Colegio de la Parada; con la grata compañía del Gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado.

“No existen los corredores humanitarios en la frontera colombovenezolana”: Vielma Mora


El gobernador del Estado Táchira, José Gregorio Vielma Mora, explicó que “El Tratado de Tonchalá es el único vigente para el paso migratorio en el área turística, laboral, educativa y comercial hacia Colombia, y en ninguno de sus articulados establece la figura de los corredores humanitarios, como erróneamente está hablando un representante de la cancillería de ese país”.

No obstante, recalcó que pese a esta “campaña negativa”, seguirán fortaleciendo los lazos de amistad y de respeto con la nación vecina, pero criticó que “existan informaciones tergiversadas de algunos medios colombianos sobre la mesa de conversaciones”, apuntó.

“En Venezuela no existe crisis humanitaria sino de consciencia“: Vielma Mora


En sus declaraciones, el gobernador Vielma Mora también desmintió que “en Venezuela exista una supuesta crisis humanitaria, como se quiere hacer ver, pues si existiera, ningún venezolano pasaría un gramo de arvejas para Colombia ni para otro país. Aquí hay una crisis de consciencia”.

Se refirió al paso de las mujeres venezolanas a Colombia, el domingo 10 de julio, por supuestas razones “humanitarias y de hambre”, y dijo que: “Allí hubo contradicciones, pues la oposición alega una supuesta crisis humanitaria y, según informes, esas personas se veían robustas, con buena presencia, e incluso, existen fotografías de gente comprando cervezas, licores y no alimentos”, aseveró.

Desestimó el gobernador que hayan sido apenas 35 mil las que, según Colombia, cruzaron, pues el tránsito regular era de 177 mil personas, y  mostró fotografías de productos subsidiados por Venezuela y distribuidos por Mercal, como leche en polvo y otros, y dijo que irónicamente muchos venezolanos “volvieron a comprar estos artículos hechos en nuestro país, en Colombia, ya que fueron pasados por gente inescrupulosa que vive de esa ilegalidad”.

Detalló que el costo de un pasaje en autobús desde San Cristóbal hasta el puente Unión era de 7 mil bolívares, y de San Cristóbal a San Antonio o Ureña oscilaba entre 2 mil y 3 mil bolívares, lo que quiere decir que “la gente tiene esa capacidad para pagar ese dinero”.

“Eso hay que evaluarlo, porque si fuera algo espontáneo y natural no se concentrarían tantas personas, muchas de las cuales se desplazaron de Aragua, Yaracuy, Lara, Zulia, Mérida y Barinas para tratar de comprar productos a alto costo que forman parte de la dieta del venezolano”.

Añadió que: “Con la misma entereza que fueron venezolanos  a comprar a la  frontera, sería bueno que nos aboquemos a cuidar el Táchira y hagamos patria  y ayudemos a combatir el contrabando que tanto daño nos hace”, enfatizó.

Ratificó Vielma Mora que: “Queremos tener una nueva frontera de paz y eso pasa por eliminar el contrabando, los crímenes y paramilitarismo. El elemento conciencia es fundamental. Si los venezolanos quieren al país, no pasarían un kilo de comida a Colombia”, comentó.

Asimismo, el gobernante criticó que este domingo no fueron solicitados los requisitos que hasta ahora han exigido a los venezolanos para ingresar, entre estos, “deben tener 40 dólares diarios, reservación de hotel, invitación familiar o comercial, un pasaje en avión o autobús; y nosotros no exigimos nada para ingresar a Venezuela”; y  aprovechó para emplazar a las autoridades neogranadinas que “deroguen” dichas exigencias y que puedan todos los venezolanos ingresar sin ningún problema a ese país.

Consideró que: “Las cargas no están bien dispuestas, porque somos un país rico, el lado venezolano siempre aporta más a Colombia”.

Citó declaraciones de autoridades colombianas en diarios de ese país en las cuales refirió que: “Colombia dice que se necesita cooperación para una frontera feliz, hablan de una frontera legal, sin improvisación, organizada, incluso lo dice el presidente Juan Manuel Santos, mientras no esté organizada la frontera ni planificada, la apertura no se hará, él dijo ser partidario de abrirla, pero de manera responsable y organizada”.

Al respecto, enfatizó que está de acuerdo con lo expresado por el mandatario colombiano y  que en función de eso se están dando reuniones de alto nivel entre autoridades de ambos países.  “Estamos trabajando en mesas de trabajo en el área migratoria y de seguridad fronteriza, ambiental y de combustible”, agregó.

Manifestó Vielma Mora su confianza en las medidas adoptadas por Venezuela y citó declaraciones del ministro de Defensa de Colombia, respecto a que “ha disminuido en 85% el contrabando de combustible, así  como 70% de productos de la cesta básica que ingresaban ilegalmente al territorio hermano”.

Táchira en cifras 2015: una mirada profunda sobre el contrabando


“Todos los actos u omisiones donde se eluda o intente eludir la intervención del Estado con el objeto de impedir el control en la introducción, extracción o tránsito de mercancías o bienes que constituyan delitos, faltas o infracciones administrativas”, entran dentro del concepto de contrabando, según la ley que regula este delito en Venezuela.

El lugar natural de esta práctica es la frontera, por ello el Observatorio Social del Estado Táchira (OSET), desarrolló un trabajo de investigación que buscó ahondar en este flagelo desde la perspectiva de la institucionalidad y desde la mirada presencial del ciudadano de la zona fronteriza. Sus consecuencias fueron: Táchira en cifras 2015, el sexto documento publicado por el OSET, explica una nota de prensa.

“En el mismo tenor de sus publicaciones anteriores, esta nueva investigación toca un fenómeno actual, álgido, del que todos hablan, pero quizás ha sido poco estudiado in situ. Los resultados del estudio son dicientes. Ameritan la atención de los distintos actores sociales fronterizos, regionales, nacionales e internaciones, a través de una reflexión contextual, en atenta escucha de la realidad y sus sujetos”, explica en la presentación del documento el rector de la Universidad Católica del Táchira (UCAT), presbítero Javier Yonekura Shimuza.

Para entender a profundidad la realidad de este delito protagonista en la dinámica fronteriza, el OSET se adentró en el contexto socioeconómico de la población tachirense.

“Lo que permite darle sustento al lector para comprender las respuestas de los encuestados en relación a su percepción del fenómeno del contrabando desde los constructos de la institucionalidad; así como para la construcción de propuestas de lineamientos para la gestión de políticas públicas para disminuir el contrabando”, como lo explican las profesoras Neida Albornoz y Rina Mazuera, coautoras de la investigación.

Dentro de los datos más destacados se encontró que 85,7% de la población del estado vive en condición de pobreza, de los cuales 22% se encuentra en la pobreza extrema, lo que indica que no alcanzan a cubrir la canasta alimentaria familiar.

Pese a esta realidad la tasa de desocupación en el Táchira es menor a la tasa nacional en 3,8 puntos porcentuales, según cifras del estudio. “No obstante, debe revisarse en cuál sector de la economía (formal y/o informal) se desempeña la población económicamente activa en el Táchira, pues el hecho de declararse población activa y ocupada no necesariamente significa que cuenta con el trabajo estable, remunerado y con los beneficios laborales legales”, explican Albornoz y Mazuera.

Por tanto la pobreza representa una de las principales causas de la propagación del delito del contrabando en el Táchira, el cual “ven como vía de escape ante esta realidad, empiezan dentro de la informalidad a desarrollar una práctica comercial ilegal que le genera muchísimos ingresos, ingresos que son producto de las asimetrías que existen en la frontera, sobre todo las económicas, propias del diferencial cambiario”, argumenta Albornoz.

Sin embargo; Táchira en cifras, expone que coexiste multiplicidad de factores dentro de la dinámica de este flagelo, los cuales son necesarios atender para abordar el tema a profundidad, por ello el OSET giró su mirada hacia la relación de la institucionalidad con el avance progresivo de las prácticas comerciales ilegales en la frontera.

La ausencia total del Estado, el quiebre de constructo social del Estado de Derecho y la corrupción institucional son variables determinantes que también forman parte de la ecuación del contrabando. La primera de estas se ve representada en el 52,2% de los encuestados que manifestaron no conocer las acciones que el Estado desarrolla para minimizar esta práctica.

En torno a la relación del contrabando con la falta de legitimidad institucional, se expuso que todas las instituciones públicas le generan nada de confianza a más del 60% de los encuestados y que la percepción de corrupción de las mismas también es del 60%, siendo la Policía Nacional Bolivariana la peor valorada en esta variable, con el 75,30%.

Lo que se fundamenta con el 55,1% que considera que la corrupción política es la causa del contrabando y con el 89,1% de personas que opina que el contrabando se da gracias a las relaciones de cooperación entre los funcionarios públicos y los practicantes. Todas, cifras esclarecedoras expresadas en la investigación.

Todos estos datos arrojados en el documento número seis del Observatorio Social del Estado Táchira tienen como objetivo que la dinámica del contrabando se conozca a profundidad, para ello es necesario que la publicación “la conozcan las autoridades públicas, que llegue a mano de las personas que puedan hacer algo, pues la misión del observatorio es documentar, no somos gobierno para ejecutar políticas, las autoridades deben tomar con conciencia cada dato expresado en la investigación, es un regalo para ellos y para la sociedad”, señala Jessy Aleta, coautora de la investigación.

Educadores llegan a un acuerdo con el Gobierno y ya no irán a paro


A los dos paros que atraviesa el país (transportadores y centrales obreras, en unos días), iba a sumarse un tercero: el del gremio de educadores. El pasado 23 de junio, la Federación Colombiana de los Trabajadores de la Educación (Fecode) anunció que los docentes podrían irse a paro indefinido si no veían una solución a los problemas que aquejan al gremio, y que han sido denunciados repetidamente ante el Gobierno. Básicamente los docentes pedían que les resolvieran temas como jornada única, dignificación de la salud, infraestructura, procesos de evaluación y nuevo concurso de méritos.

Por eso, desde el mes pasado los trabajadores de la educación del país realizaron varias protestas en las que pedían resolución a cada uno de esos aspectos. Y aunque amenazaron con irse a paro indefinido denunciando que el Ministerio de Educación no ha adelantado ninguna acción respecto a sus reparos, el gremio anunció que acordó con el presidente Juan Manuel Santos una salida a los problemas que los afectan.

El secretario General de Fecode, Rafael Cuello, hizo el anuncio y manifestó firmó un acuerdo en la Casa de Nariño con el presidente Juan Manuel Santos, en la que el Gobierno se comprometió a dar solución especialmente al tema de la salud y al puntaje de evaluación que se entregaba de manera parcial. Asimismo, las partes indicaron que continuarán reuniéndose para que exista un seguimiento al cumplimiento de los acuerdos.

La salud es uno de los temas por el que más se han manifestado los docentes. La mayoría de profesores (52.8 según una encuesta de Mintrabajo) asegura que en Colombia es prácticamente imposible conseguir citas médicas con especialistas. Según la misma encuesta, el 69,5% de los docentes asegura que los medicamentos no se entregan de manera oportuna. Al respecto, Fecode y Santos pactaron una vigilancia por parte del Gobierno, que deberá garantizar que no se sigan presentado irregularidades, estableciendo así uno de los principales acuerdos de lo pactado en la Casa de Nariño.

Cuello aseguró en diálogo con Caracol Radio que “el presidente va a vigilar y hacer que los mecanismos de control funcionen, y va a hacer que el proceso de licitación tenga la vigilancia de todos los organismos de control y que no se sigan presentando irregularidades”. Asimismo, el vocero del gremio se refirió al puntaje de evaluaciones a docentes, el otro gran tema sobre el que lograron un acuerdo.

Al respecto, lo pactado entre Gobierno y Fecode incluye que no se entreguen resultados parciales de las evaluaciones a educadores, una de las principales exigencias de los maestros. Según lo que acordaron las partes, los resultados que faltan por entregar no se proporcionarán, y se establecerá una fecha para hacer la entrega total.

“Nosotros lo que hemos pedido es que no se den informaciones parciales que lo que generan es dudas, entonces el Gobierno expidió una resolución donde manifiesta lo que falta por tabular y los resultados finales se deberán entregar el próximo 23 de julio”, concluyó el secretario General de Fecode.

Aumentan capturas de venezolanos en Cúcuta


Con preocupación ven los guardianes de la cárcel de Cúcuta, el incremento de capturas de ciudadanos venezolanos que se refleja en el centro penitenciario de la ciudad “La gran mayoría de capturas de los últimos días han sido personas del vecino país, debido a la crisis que hay allá, mucho venezolano ha llegado a la ciudad, unos vienen hacer cosas buenas como a comprar pero otros vienen es a delinquir.” Expresó, Gerson Méndez, representante de la UTP.

Hurto calificado, extorsión y homicidio son los delitos que se les sindica a este sector de la población extranjera “Realmente llega una cantidad considerable de venezolanos y eso ha incrementado el hacinamiento, el cierre de frontera no ha disminuido el índice de criminalidad yo creo que lo ha aumentado y eso lo estamos corroborando aquí en el establecimiento porque todos los días nos llegan personas del vecino país detenidas delinquiendo en la ciudad de Cúcuta.”

Actualmente, en la cárcel de Cúcuta hay más de cuatro mil internos, los trabajadores advierten que las condiciones no son las mejores, sumado a la falta de personal para mantener los esquemas de seguridad en el penal y a una política carcelaria firme y estable que mejore este sistema en el país frente a la problemática generalizada de sobrecupo en los complejos del país.

En medio de las condiciones sociales de la frontera, piden al Gobierno nacional a través de la Cancillería, atender este requerimiento en busca de asistencia económica para la atención de este sector de la población.

Urban Party en la Terraza la Séptima


Ministro de defensa Luis Carlos Villegas resaltó disminución del contrabando en el departamento

“Paso masivo a Colombia no debe repetirse”: Vielma Mora

"Venezolanos cruzaron la frontera para divertirse": Vielma Mora

“Enviar gasolina a Cúcuta dejará desabastecido el estado Táchira”: Jorge Valenzuela, dirigente de oposición


“Con expectativa y preocupación recibimos los habitantes de la frontera las declaraciones del ciudadano gobernador, en el sentido de que como parte de las conversaciones con el Gobierno colombiano, a cambio de la eventual apertura se están ofreciendo dádivas mediante entrega de grandes cantidades de combustible que eventualmente comprometerían las cuotas o cupos de combustible asignados al Táchira”, advirtió el dirigente de oposición, empresario Jorge Valenzuela.

—El ciudadano gobernador ha dicho que: “la disposición del Gobierno venezolano de despachar hacia el Norte de Santander entre 6 y 10 millones de galones de combustible entre gasoil y gasolina mensuales, es decir, más o menos 37 millones de litros, lo que equivaldría aproximadamente a 1.027 gandolas mensuales, a un promedio de 34 diarias, teniendo en cuenta que cada unidad transporta un promedio de 36.000 litros-, explicó.

Sostuvo que: “este envío de 34 gandolas diarias hacia Colombia es muy superior al número de cupos asignados diariamente hacia Rubio-San Antonio y Ureña, y supera incluso el consumo semanal en toda la frontera. Por otra parte, la capacidad de almacenaje de la planta de El Vigía se vería superada; por lo que necesariamente tendrían que apelar a recortar el cupo de combustible al Táchira, para cumplir con esas promesas faraónicas, generando internamente más colas y desabastecimiento”.

—Reclama el señor gobernador reciprocidad a Colombia en materia de peajes, por lo cual nos parece que es momento de adecuar las vías internas para justificar el cobro, ya que si no hay dinero para construir una autopista, como la que comunica la vía Cúcuta- La Parada en territorio colombiano; el gobernador muy bien pudiese empezar por lo menos reconstruyendo el techo derrumbado del antiguo peaje en la vía hacia Peracal-, señala Valenzuela.

En cuanto a los proyectos, dijo que son producto de su realismo mágico, “como la supuesta refinería modular en territorio tachirense; más bien le exigimos como un acto de desagravio a la frontera, reactivar el aeropuerto internacional de San Antonio del Táchira; el Central Azucarero de Ureña, y la tan cacareada Zona Económica Especial Fronteriza; eso le ayudaría bastante a recuperar su pésima gestión e imagen de servidor público”.

Cúcuta, la consentida y la infalibilidad de la Ley de Oferta y demanda


Por: Javier Hernández

No se puede negar que las acertadas políticas del gobierno del presidente Chávez, continuadas al pie de la letra por su hijo, han contribuido como nadie al desarrollo de la ciudad. Ningún presidente colombiano, o mejor dicho, que haya gobernado Colombia, ha hecho tanto por Cúcuta, la floreciente capital del departamento de Norte de Santander. Por Colombia toda, me atrevería a decir.


En primer lugar, Colombia y Cúcuta como consecuencia fueron favorecidas por el cambio de patrón de intercambio comercial entre Venezuela y Colombia. En efecto, desde el año 1.999, la balanza comercial ha favorecido a Colombia, posibilitando la colocación por parte de empresas ubicadas en Colombia, de una producción diversificada de sectores representativos de su economía, como el sector textil, alimentos procesados, sector ganadero, automóviles entre otros.

Colombia ha sido el refugio de las empresas que han abandonado la producción en Venezuela para convertir sus filiales nacionales en importadores de la relativamente competitiva producción colombiana. En tal sentido, Colombia ha sido receptora de inversión de empresas multinacionales que relocalizaron allá sus plantas, y de empresas Venezolanas que exploraron el mercado del vecino país como una manera de reducir su exposición a los vaivenes de la economía criolla, sin perder la posibilidad de aprovechar el atractivo mercado local, especialmente cuando la borrachera de petrodólares permitía abandonar el país sin abandonar sus beneficios.

Luego, Cúcuta se convirtió en uno de los paraísos del enorme negocio de raspar cupos, y el cobro de considerables comisiones en dólares se convirtió en un importante flujo de recursos sin contrapartida para la economía cucuteña, impulsando la construcción inmobiliaria y el crecimiento de las actividades no transables por el enorme y súbito influjo de dólares en esa economía.

Posteriormente, la imposibilidad de los venezolanos de encontrar boletos aéreos al exterior, convirtió a Cúcuta en un hub aeroportuario que conectaba a los viajeros Venezolanos con el resto del mundo. Recordemos que hablamos de los tiempos en los que todavía el cupo viajero hizo de Venezuela una potencia exportadora de turistas que por algún lado necesitaba salir del país. Y allí estaba Cúcuta para darle a los Venezolanos, a cambio de una módica comisión, lo que estos no hallaban en su propio país.

Cúcuta también se benefició de una política suicida de congelación de precios que  impulsaba el contrabando de mercancía subsidiada desde Venezuela, para abastecer las poblaciones del lado colombiano a lo largo de la frontera. Al igual que con la gasolina y las medicinas, no es despreciable el efecto que esa oferta agregada barata puede haber generado en el bienestar de esa ciudad y en el sostenimiento de precios más accesibles que los que existirían en ausencia de ese flujo comercial ilegal. La única ley que vale en este contexto, es la Ley de Oferta y Demanda.

Y ahora, cuando el flujo de dólares se secó en Venezuela, cuando ya no existen dólares subsidiados buscando salida, cuando los precios de un producto cualquiera es más barato en Londres que en Venezuela, otra oportunidad se presenta para Cúcuta: convertirse una vez más en un centro comercial a donde los ciudadanos venezolanos pueden ir a comprar los bienes que no consiguen de este lado de la frontera. En este contexto, abrir la frontera es una medida humanitaria para Venezuela, donde el contrabando de introducción terminará ayudando a la estabilización de los precios. Más exportaciones Colombianas, incluyendo las ilegales. Más bienestar de aquel lado.

Hay que darle el mérito a quien lo merece y no está en el Palacio de Nariño sino en el de Miraflores.

A 2,5 pesos se cotizó el bolívar


Este domingo,  en las casas de cambio de La Parada  el  bolívar se cotizaba  a 2,5 pesos para la  compra, mientras que la venta  oscilaba entre 2,6 y 2,7,  valores que se mantenían desde el pasado  sábado, según indicaron los cambistas.

Las casas de cambio  y los puestos  callejeros de venta de monedas,  en la localidad colombiana de La Parada,  este domingo  estaban abarrotados de compradores de  pesos. Miles  de venezolanos  hacían  fila  para cambiar “paquetes”  de bolívares  por  tres o cuatro  billetes de pesos.  En Venezuela,   el billete de mayor denominación  es el de 100 bolívares,  mientras en Colombia  hay  billetes de 10 mil, 20 mil, 50 mil pesos.  De allí que un “paquete”  de 20 mil bolívares,  con la tasa de cambio de ayer,  se  convertía en un billete de 50 mil  pesos.

Los precios  de los productos 

En los comercios de La Parada, Villa del Rosario y Cúcuta,   el costo del litro de aceite es de  4 mil pesos, que equivale a 1600 bolívares,  aunque  también hay otros  aceites a 5 mil pesos  y una  garrafa de 3 litros,  que vale 12500 pesos, es 5 mil  bolívares. El  kilo de azúcar cuesta alrededor de 3300 pesos,  1320 bolívares. Un kilo de harina 2700 pesos, 1080  bolívares.  El kilo de arroz  vale 3000 pesos, según la marca,   unos  1200  bolívares. El paquete de toallas sanitarias de 42 unidades  cuesta 9 mil pesos,  3600 bolívares.

Cancilleres de Colombia y Venezuela buscarán reapertura de la frontera


La ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, anunció este lunes que el próximo 4 de agosto se reunirá con su homóloga venezolana Delcy Rodríguez, con el fin de buscar soluciones para la reapertura definitiva de la frontera entre los dos países, que se encuentra cerrada desde el 19 de agosto del año pasado.

"Tenemos en el horizonte la reapertura de la frontera. Pero lo haremos cuando tengamos la certeza de que será una frontera mucho más segura y conveniente que la que se cerró", aseguró Holguín. (Lea también Unos 35.000 venezolanos utilizaron el 'corredor humanitario')

 Este encuentro entre las cancilleres estará precedido por reuniones que sostendrán las autoridades militares y aduaneras tanto de Colombia como de Venezuela.

Según confirmó la jefe de la diplomacia colombiana, se espera mantener el diálogo abierto entre los dos países para llegar a acuerdos concretos que faciliten un encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y su homólogo Nicolás Maduro.

Holguín se refirió también a la ampliación del corredor humanitario que permitió este domingo la entrada de cerca de 30.000 venezolanos a Cúcuta en busca de alimentos y medicinas que no encuentran en su país como consecuencia del desabastecimiento que se vive en Venezuela.

"Fue una jornada positiva y muy beneficiosa tanto para Colombia como para Venezuela. Esto también sirve para reactivar el comercio en Cúcuta, ciudad que tanto ha sido golpeada por el contrabando", comentó Holguín.

Esto gastaron los venezolanos en Cúcuta


Unos 35 mil venezolanos cruzaron la frontera para adquirir productos básicos de la canasta familiar en Villa del Rosario y Cúcuta.

Arroz, azúcar, aceite, pañales, papel higiénico y medicinas fueron los productos más apetecidos por los venezolanos, quienes agradecieron por todo lo que lograron adquirir.

Entre tanto, en redes sociales fue difundida una fotografía con la lista de los precios, en pesos colombianos y bolívares, de lo que adquirieron los venezolanos, que habría significado un buen ahorro teniendo en cuenta la inflación que superó el 200% en el primer semestre de este año en el vecino país, y la escasez ronda el 82.8%, según la firma Datanálisis.

Laidy Gómez, diputada del estado de Táchira, le explicó al diario El Nacional que la diferencia de precios entre lo adquirido este fin de semana en Colombia y lo que se encuentra en Venezuela sería de casi el 100%.

“La mantequilla allá (en Colombia) cuesta 600 bolívares, al cambio, y aquí 1.200. Comprar un kilo de arroz en la frontera cuesta entre 1.800 y 2.000 bolívares , y en Cúcuta lo consigues en 1.200 bolívares aproximadamente. Mientras en Venezuela un kilo de harina de maíz cuesta 2.000 bolívares, allá en Colombia puedes conseguirla entre 800 y 1.000”, aseguró Gómez.