La casa del espanto (La casa del duende)


En la carrera 4 # 6-65 de Villa del Rosario, Norte de Santander, a unos 500 metros del templo histórico donde en 1821 se creó la Gran Colombia, una familia convive desde hace más de 75 años con una manifestación del más allá…una sombra de aspecto masculino, al parecer del herrero don Eliseo Rodríguez fallecido en 1933 a sus 70 años, espanto que doña Rosa Isabel Dávila Ardila describe como una aparición con vestuario y sombrero oscuro, situación que pese a los años aún le hace erizar la piel y causa escalofríos a Rosa Isabel, sobre todo cuando sin haber nadie en la casa la llaman por su nombre; aparición que sale de una habitación y pasea por toda la casa hasta el amplio patio junto a un mango y otros árboles en uno de los cuales se registró la foto que ilustra esta publicación donde mirando cuidadosamente se bosquejan imágenes de rostros, garras, personas, muertos y seres fantasmales.
La vieja casona construida en 1900, como lo señala una placa allí fijada, con gruesas paredes de barro pisado y techo de teja española, con un amplio patio y solar, visiblemente deteriorados, ha sido escenario de situaciones poco atractivas para los visitantes, quienes sienten aversión y así se lo han expresado a doña Rosa Isabel entre otros una vecina que percibió un extraño y frío ambiente, se llenó de nervios, y jamás volvió por la casa del espanto.

Nelson Humberto Dávila Rodríguez, hijo de Rosa Isabel, considera rutinaria la presencia del Ente, expresando “Lo vemos pero para nosotros es normal, al principio cuando niños si nos daba miedo, uno veía el bulto, cuando pequeños jugábamos, nos tocaba la cabeza o veíamos mover las cosas. Ahora de adultos no juega con nosotros, solo vemos la sombra que pasa por la casa. Mis sobrinos pequeños, si lo ven y juegan con él. Un primo dejó un vaso de agua una noche, y al otro día estaba vació” Ante los constantes ruidos que hace el espanto en puertas y ventanas, los humanos habitantes hasta le invitan a pasar al comedor, para que deje de molestarlos, como en efecto ocurre.
La casa heredada del octogenario José Basilio Dávila Ortega, arriero de la familia del dictador venezolano Juan Vicente Gómez, constituye un atractivo turístico, del tipo mitos y leyendas, que la administración de la alcaldesa Emperatriz Misse Millán, tiene proyectado apoyar, iniciando por los refuerzos a la vivienda y publicaciones que permitan dar a conocer al público tal existencia.

Rafael Camperos Higuera
Comunicador Social, en formación, Universidad de Pamplona
Celular 311-2326400
Diciembre 2009

6 Realice Su comentario Aquí:

Anónimo dijo...

Para que se ponen a meterle mentiras a la gente que van a recuperar este sitio cuando tienen en un total abandono El Monumento Nacional La Bagatela y La casa del Tunel. Es una administración que no le interesa nuestra legado histórico y patrimonial porque no son oriundos de este municipio.
Si le hacen algunos arreglos a la casa es pensando en los votos que Isabel les pueda prometer.

Anónimo dijo...

Anónimo,: Muy cierto ese comentario

Francisco José Rodríguez Leal dijo...

Soy descendiente de Eliseo Rodríguez Caballero (éste era su segundo apellido), hijo de Manuel Salvador Rodríguez y María del Carmen Caballero; y para aclarar la imprecisión del comunicador social de la Universidad de Pamplona, Rafael Camperos Higuera, mi abuelo murió el 01 de febrero de 1942 a la edad de 58 años y no en 1933 a los 70 años; era, además, peluquero y zapatero como su primo el músico Pedro Rodríguez (hijo de Estefanía Caballero dueña de una de las más importantes fábricas de jabón de tierra de su época en el barrio Piedecuesta) quien vivía en frente suyo en las actuales ruinas de la esquina de la calle 7 con carrera 4 a la que él mismo le adosó en la puerta de su tienda en alto relieve el letrero "La Victoria", en 1946, después del triunfo del partido conservador tras 12 años de gobiernos liberales. Por su amistad con Lino Galavis Carriedo, su vecino y fundador de la tostadora de café que lleva su primer apellido, mi abuelo le reconstruía y fabricaba las piezas de su maquinaria. La data de la vieja vivienda que conserva su arquitectura original es anterior a 1900, ya que por la destrucción de la antigua población por el Terremoto de 1875 las nuevas edificaciones se levantaron a partir del Calicanto, en lo que se denominaba el barrio Los Ejidos, en los terrenos donados por los parientes Mateo Díaz, José Antonio y Juan José Díaz Rueda en 1793 para su reconocimiento por cédula real como villa.

Cuando no se investiga y solo se recurre a la memoria histórica, como probablemente ocurrió en este caso,se corre el riesgo de errar.

Ramón Montagut dijo...

Gracias Francisco por compartir tus memorias, ojalá en algún momento logremos valorar y recuperar nuestra historia para no seguir repitiéndola.

martin773 dijo...

Señor Francisco me gustaría saber de donde era oriunda la señora Maria del Carmen Caballero.

Katherine Alvarez dijo...

Señor Francisco José Rodríguez Me gustaría hacerle una entrevista sobre este tema. Escríbame, si está interesado. por favor!