Secretaria de Gobierno de Villa del Rosario invita a comunidad a postularse a Hogares de Paso

Aston Villa categoría 2006 se proclamó campeón del XIV Binacional de Escuelas y Clubes de Fútbol


Gran Caravana de autos Volkswagen por el Centro de Villa del Rosario

Bomberos de Villa del Rosario rescataron a un pequeño felino atrapado en un ducto de desagüe


Personal de Bomberos Voluntarios de Villa del Rosario realizaron el  rescate de un pequeño felino atrapado en  un ducto de desagüe en una vivienda familiar.

El mayaro, el virus que Villa del Rosario se prepara para enfrentar


Se trata de un nuevo virus que, como el chikunguña y el zika, es transmitido por el Aedes Aegypti.

Después de sufrir los embates del chikunguña y el zika, el departamento de Norte de Santander, a través de sus autoridades sanitarias y de salud, se prepara para enfrentar la inminente llegada del mayaro, un virus que también es contagiado por la picadura del mosquito 'Aedes aegypti'.

Según el director de Instituto Departamental de Salud (IDS), Juan Alberto Bitar, la región, ubicada en límites fronterizos con Venezuela, es una zona hiperendémica para enfermedades tropicales, en particular por la presencia constante del vector que lo transmite, el cual se reproduce en agua limpia.

“Tener una garantía de que no se presente es imposible (…). Somos un departamento hiperendémico y es factible que por esa condición vamos a tener el mosquito transmisor. Puede ocurrir que se desarrolle nuevamente otra enfermedad adicional a las ya conocidas como chikunguña y zika”, explicó el directivo del IDS.

El funcionario señaló que hay probabilidad de su llegada, teniendo en cuenta que dentro de poco habrá una amplia movilización de personas a raíz de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en Brasil, país donde ya está el mayaro.

Entre los síntomas de la enfermedad se encuentran la fiebre alta y dolores articulares intensos.

Y es que Cúcuta y su área metropolinata, durante los brotes de chikunguña y el zika, se caracterizó por presentar los mayores registros de personas afectadas por esas enfermedades. En el primero de ellos la cifra de casos alcanzó los 27.000.

Es por ello, que frente a la alerta de la eventual llegada del nuevo virus, así como una reincidencia del chikunguña y el zika, se vienen fortaleciendo las intervenciones en promoción, prevención y control del 'Aedes aegypti', así como los planes de contingencia.

Entre las acciones se desarrolla la fumigación para cortar la propagación del mosquito adulto. Adicionalmente, en coordinación con las Secretarías de Educación de los municipios, se adelantan actividades educativas en los colegios.

También se dispondrá de un personal que en terreno educará a las comunidades para la eliminación de los criaderos del vector transmisor.

Alcalde Pepe Ruiz acompñó encuentro de gobernadores de Norte de Santander y del Estado Táchira


El alcalde de Villa del Rosario, Peper Ruiz Paredes acompañó a los Gobernadores de Norte de Santander y del Estado Táchira, quienes  se reunieron en el Puente de Tienditas para analizar la posible apertura de la frontera

Maria Magdalena Gonzales "Magolita" Cantante Adulto Mayor

Abrir la frontera permitirá que Colombia reciba de 6 a 12 millones de galones de combustible mensual

Acto de posesión de los nuevos Presidentes de Juntas Comunales de Villa del Rosario

"Puente internacional Tienditas significa una dinámica económica importante entre las dos naciones": Vielma Mora

"Existe una necesidad de integración entre Venezuela y Colombia": William Villamizar

"Ambas naciones queremos forlacer una Frontera de Paz": Vielma Mora

Jornada de Salud en el Corregimiento de Juan Frío


La gobernación del departamento estuvo en el corregimiento de Juan Frío, en Villa del Rosario, acompañando una Jornada de Salud. Logrando que  que 50 menores completaran su esquema de vacunación y que 10 mujeres accedieran a su citología.

La actividad fue liderada por la Gestora Social de Norte de Santander, Cecilia Soler de Villamizar. Agradecemos el apoyo de la Gestora Social de Villa del Rosario y el compromiso de la ESE Hospital Jorge Cristo Sahium.

Se posesionaron nuevos líderes comunales en Villa del Rosario


En el auditorio de la Alcaldía municipal de Villa del Rosario tomaron posesión los nuevos miembros de las 45 Juntas de Acción Comunal del municipio histórico.

El acto contó con la presencia del alcalde de la localidad, Pepe Ruiz Paredes, así como de algunos presidentes salientes de las Juntas de Acción Comunal, estos últimos quienes recibieron un reconocimiento público por parte del burgomaestre rosariense.

Durante la actividad se aprovechó para dialogar sobre las gestiones relacionadas con la creación de una política pública para las Juntas de Acción Comunal.

En la reunión se tuvo además la posibilidad además de discutir los planes que tiene la Administración Municipal con las diferentes comunidades.

Epidemia incultural en Villa del Rosario


Foto: Remy Caicedo
La Casa de la Cultura de este municipio en Norte de Santander ya no existe: está opacada por la oscuridad, el deterioro y los animales

Por: Ismael Gamboa Ocampo

Arropada por costales verdes y habitada por decenas de gatos: así es el panorama de la Casa de la Cultura de Villa del Rosario. El techo de teja agonizante cae por pedazos y las farolas coloniales no iluminan, carecen de vida propia. mientras los rosarienses observan sin mayor intriga desde el parque Los Libertadores el derrumbe de su identidad.

La Casa de la Cultura está opacada por la oscuridad, el deterioro, la negligencia y otras fuentes externas que hacen constatar que existe este lugar. Una es el sol con la luz fuerte que alumbra la basura, los escombros y los desperdicios que reposan alrededor. Las luces amarrillas, azules, rojas y verdes del parque no contrastan con la realidad que se vive aquí.

Hace un tiempo, los gatos aprovecharon el abandono cultural para tomar este territorio como nido. La falta de gobernabilidad y otros factores sociales ayudaron a que sea más fuerte el dominio numérico. La gente de buen corazón se acerca a la puerta vieja de madera,  gorgojada y quebrada a brindarles comida y agua.

Liliana León, vendedora en el parque, despierta, con sus arepas de queso derritiéndose y miel dulce, la atención de gatos y perros. Comenta que los animales no tienen culpa, pero sí los malos dueños. Esterilizarlos es una de las frases que más se escuchan por estos lugares como solución a la sobrepoblación.

Walter Maldonado vende chuzos mixtos de carne, pollo y chorizo y es reconocido por la buena sazón. Es quien más cerca está a la manada, los reconoce por ser negros, blancos, amarillos o combinados. Acusa a los alcaldes de ser responsables intelectos de esta situación. Agacha la cabeza con tristeza al ver el panorama desolador.


En las afueras de la casa añeja no todo es color de rosa: se vive una guerra campal.  Hay una disputa entre gatos y perros por el control de los sobros de comida que los consumidores dejan. El resultado es sangre y cicatrices, y los felinos tienen entre las desventajas el tamaño y la fuerza, por eso son los más afectados.

El descolorido pelo refleja la situación de abandono y desnutrición, y los rasguños evidencias las enfermedades que sufren. La fuerte temperatura emana olores a materia fecal esparcida y tal vez cuerpos en descomposición.

Se acercan lentamente, son ágiles, conocen el sector, también a los verdugos, como el ‘gato con botas’. Empiezan a maullar y en los ojos nace la ternura, sensación que impide ser olvidados, y extraen lo mejor de las víctimas. Son especialistas en construir su habitad en cualquier lugar. Además, conviven en paz, son una tribu que sobrevive.

Son muchos en un espacio reducido y no ha sido mayor problema, pues no conocen de salubridad. Simplemente están ahí, por naturaleza, ese es su instinto: dormir, comer, ser tiernos y que los acaricien. Frotan sus patas y lamen sus melenas, se estiran como los trabajadores, mineros, albañiles, agricultores o buseteros.

Durante la semana aguantan hambre. Las buenas intenciones del café y el sándwich no son suficientes, ellos les brindan alimentos. Son más de 30 y se reproducen rápidamente. Otro factor de este número tiene que ver con los desalmados. Son habitantes que vienen y tiran los gatitos que reciben el abrigo y el acogimiento de la aldea establecida.

El señor café, Eustacio Villamizar, y don sándwich, Víctor Maldonado, han estado por muchos años en el lugar. Reparten purina, y en unas tasitas viejas trasparentes depositan agua, para que no mueran deshidratados. Seguramente están bendecidos por esas buenas obras, en un municipio donde solo a unos cuantos habitantes les nace hacerlo de corazón.

Aquí no acaba la historia. Noemí Valencia tiene rabia y miedo, mezcla que deja ver en la manera de mirar. Cuando alguien llega al negocio, lo asusta, especula que se aproxima una epidemia por culpa del popó. Agita las manos y camina de un lado a otro. Sus movimientos alarmantes son naturales y su preocupación no es fingida.

Semáforo en verde. Unos caminan, otros corren. Nadie se detiene para analizar el estado en el que reposan los antepasados. Un alzhéimer de incultura se apoderó y borró de la memoria del patrimonio indígena el sentido de pertenencia nativo. Los espíritus ancestrales se revuelcan por sus animales y el olvido de la nueva generación que habita sus tierras.

Custodia la puerta, estático, rígido, triste, cansado;  pero aun así, con los ojos apagados, no desecha su responsabilidad. Es el guardia que simboliza el pueblo indígena. El cuerpo de piedra está preparado para soportar las adversidades. Solo no puede: necesita ayuda de la aldea, la que se modernizó para olvidar el pasado.

Atento a las miradas de Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar  camina del centro del parque hacia el semáforo. De camisa verde y gafas negras, cabeza brillante, brazo derecho recogido, tiene documentos de la Villa empuñados. Conversa con cualquiera que le siga la corriente, si tiene que ver con historia y cultura.

Luis Rangel, historiador rosariense, trata de combatir la indiferencia social al lado del guardián de piedra. Comparte las sensaciones sentimentales de los mencionados, es romántico, la historia la lleva en las venas. Quiere transmitir ese amor y pertenencia que lo caracterizan, pero al municipio le falta memoria.

Con el bolígrafo y el cuadernillo de bolsillo, trata de recitar su cátedra en la calle, desempolvando la verdad. Los “efectos especiales” son lámparas de colores ubicadas en el parque, dando color a las hojas de los árboles. La narrativa crece y en el momento de fijarse en la casa, cae el espectáculo y  se pierde en el tiempo.

Si se fijaran más, podrían escuchar el chillido de esas cuatro paredes: sus letras suplican clemencia y auxilio. La pintura blanca que la conforma presenta desnutrición, la verde hepatitis aguda y la sociedad cataratas en los ojos.

Tal vez en algún momento, esta civilización encuentre la cura para esta epidemia, o aunque sea una vacuna. Los gatos no son el problema, sino la irresponsabilidad del hombre que piensa: “el animal que razona”. Se percibe la pregunta del guardián de piedra ¿Y qué será de la identidad de la siguiente generación?

Tomado de Las2Orillas