A instancias internacionales denunciaremos abusos sexuales de menores y mujeres por Guardia Venezolana: Procuraduría


La Procuradora Delegada para la Infancia y la Adolescencia, Ilva Myriam Hoyos, anunció que ese organismo llevará ante organismos internacionales las graves denuncias recibidas sobre presuntos casos de abuso sexual por la Guardia venezolana a niñas y mujeres colombianas que han tenido que regresar al país de manera forzada tras la crisis en la frontera.

Tras un trabajo conjunto entre ambos organismos la Procuraduría y la Fiscalía iniciaron de manera inmediata una investigación de oficio con el fin de establecer posibles responsabilidades penales y disciplinarias por los hechos denunciados.

Hoyos dejó claro que no sólo se trata de un caso sino de varias denuncias de mujeres y menores que han señalado a los delegados de la Procuraduría y la Fiscalía, que presuntamente habrían sido víctimas de agresiones sexuales.

“Algunas de las personas que se nos han acercado para manifestar estas denuncias nos han pedido que no se den nombres en razón a que ellas sienten que pueden tener amenazas en el caso de que pudieran retornar a Venezuela“, dijo la procuradora Hoyos.

La funcionaria enfatizó que “le puedo asegurar que ha sido más de una persona que nos ha manifestado, son varias personas que han expresado la agresión no solamente verbal y física de la Guardia Venezolana a mujeres y a niñas que han tenido que regresar forzadamente a Colombia“.

Asimismo reportó que según el más reciente registro, son más de 5.300 personas, entre ellos más de 1.600 menores que han salido de Venezuela a causa de esta situación en frontera.

“De Venezuela uno vive”: cómo sufre Colombia con la frontera cerrada


En la ciudad colombiana de Cúcuta, en el límite con Venezuela, dicen que el cierre de la frontera entre ambos países se nota simplemente mirando la relativa soledad de las calles.

Hay gente que estaba aquí y que ya no se ve: los venezolanos que venían a comprar y a vender –muchos vendedores ambulantes– y los colombianos que no están saliendo del país vecino.

Es que en la frontera están acostumbrados a vivir entre tonos de grises. Es decir, ni cien por ciento de un lado, ni cien por ciento del otro.

Sus habitantes cruzan de un país al otro; trabajan o consumen, aprovechando los vaivenes económicos de los Estados cuyos límites se confunden en la frontera, sin -generalmente- prestar mayor atención a las normativas de sus naciones.

Así que las consecuencias de la decisión del presidente venezolano Nicolás Maduro de cerrar el paso por el puente Simón Bolívar, que une a su país con Colombia, además de comenzar a deportar ciudadanos colombianos, son de alto contraste.

La evidencia del impacto de la medida comienza a verse en los alrededores del propio puente y se extiende hasta el centro de Cúcuta.

Mototaxis varados

"Estamos sin trabajo", dice junto al puente José Joaquín Barrios, miembro de una cooperativa de 60 mototaxistas dedicada a llevar y traer gente a uno y a otro lado de la frontera.

Hay cinco cooperativas más, explica, por lo que en el rubro del mototaxi están sin trabajar unas 300 personas, sin contar a sus pares del otro lado de la frontera.

A pocos metros, también sin moverse, hay estacionados buses que se dedicaban al cruce del puente.
Sin el trabajo que le daba unos 50.000 a 60.000 pesos colombianos diarios (US$16), Barrios dice que está simplemente sobreviviendo, "esperando, esperando, con miedo".

Cambio, cambio

En la zona aledaña al puente, las marquesinas de las casas de cambio superan en número a las de cualquier otro negocio. Sólo desde una esquina, mirando alrededor, se ven unas diez. Dos estaban cerradas por falta de operaciones, explicaron en el lugar.

Si no se reactiva la frontera, "nos tocaría totalmente cerrar", se lamenta Daniel Armenta, empleado de una de las casas de cambio que sí está abierta.

Estos negocios son como lubricantes del motor del intercambio fronterizo y una medida precisa de cuánto se mueve el comercio entre uno y otro lado.

¿Cuánto cayó la compra-venta?, le pregunta BBC Mundo a Armenta. "Al 100 por ciento; o sea, no hay venta de efectivo, tampoco entrada de bolívares".

Teme que tengan que cerrar; si pasa eso, "a la calle, a buscar trabajo por otro lado", dice. De hecho, en una gran casa de cambio del centro de la ciudad hay tan poco trabajo que ya despidieron a una mujer y sus compañeros temen que sigan los recortes de personal.

"De Venezuela uno vive"

"De Venezuela uno vive, el cucuteño vive de Venezuela", asegura por su parte Hilda Torres, propietaria de una tienda de ropa. "Vendo más a los venezolanos que a los de acá".

"Ayer hicimos la primera venta a las 11 de la mañana", le dice a BBC Mundo María Fernanda Leguizamón, empleada de otra tienda del centro, que abre sus puertas a las 8; y asegura que hay locales que no han vendido nada en casi una semana.

Gran parte de sus clientes son venezolanos que vienen a comprar a Cúcuta porque aunque en Venezuela "la devaluación es tremenda, igual encuentran aquí cosas que no hay allá", explica, y agrega: "Hay mucha gente que comercia ropa de aquí para venderla allá".

En los locales de venta de ropa y zapatos del centro le comentaron a BBC Mundo que han sufrido caídas de ventas de entre un 40 y un 50%.

Harina Pan o Arepa San

Si no pasa la gente, tampoco pasan los productos, ese contrabando que va en general en la dirección del lugar de menor costo al de mayor precio o moneda más fuerte. En el pasado iba de Colombia a Venezuela, hoy los productos venezolanos inundan –inundaban– el lado colombiano.

Pero no más. Con el cierre del paso el contrabando se redujo drásticamente y aunque todavía quedan acopios y pueden verse muchos productos venezolanos, se cortó el ingreso de nueva mercadería. El impacto lo sienten directamente quienes vivían de pasar alimentos, artículos del hogar, de tocador, de limpieza.

A los consumidores puede afectarles en precio, pero no en disponibilidad. La escasez es un problema venezolano, no colombiano.

Claudia Morente, quien atiende un local de venta de alimentos y productos de tocador en el centro, dice que una libra de arroz cuesta ahora unos 500 pesos colombianos más (US$0,16), porque ya no es venezolano.

Asegura que hay comerciantes que se aprovechan de esta coyuntura: "Hay personas que, como está cerrada la frontera, de una vez disparan los precios de los productos venezolanos; pero yo subo unos 500 o 1.000 pesos (US$0,16 o US$0,32), nomás".

Bolsas plásticas

El cierre del paso limítrofe no afecta sólo a pequeños y medianos comercios. Tomás (no quiso dar su nombre completo), propietario de una fábrica de bolsas plásticas, también sintió el impacto.

Él utiliza una parte de material recuperado (de reciclaje) y otra original (polietileno) para la producción de las bolsas plásticas. Hasta que se cerró la frontera compraba el material recuperado en Venezuela y el original en Colombia.

Como la calidad del recuperado venezolano es mejor que la del colombiano, podía utilizar un 60% del primero y 40% del segundo en la fabricación. Pero el recuperado colombiano no es tan bueno y ahora sólo consigue de ese, así que esa proporción se invirtió. Y al tener que comprar más material original, su costo se incrementó un 15%.

Pero su principal problema, dice, no es ese, sino que cuatro de sus trabajadores colombianos viven en Venezuela, en principio se habían quedado, pero regresaron.

"Ayer pasaron por el río y los tengo aquí pagándoles hotel y pagándoles comida, mientras se soluciona la situación".

Las consecuencias del cierre se sienten más allá de la industria local de Cúcuta. Según informó el gobierno nacional el lunes, estaban dejando de mover por día 6.000 toneladas de carbón colombiano hacia Venezuela, que es una de las vías de exportación de este mineral.

Las autoridades indicaron que el cierre impacta a unas 7.000 familias que viven de la producción de carbón y que si la situación se mantenía se podrían perder unos US$300.000 diarios en ese sector.

Parte de ese carbón era exportado por el departamento de Norte de Santander, del que Cúcuta es la capital.
Pero no es el único producto que salía hacia Venezuela.

Norte de Santander también enviaba al vecino país cerámica y papel, por ejemplo. En total las exportaciones originadas en esa región hacia Venezuela, ahora varadas, representaban US$3,6 millones mensuales, según indicó a BBC Mundo el presidente de la Cámara de Comercio de Cúcuta, José Miguel González.

"Esto va a traer menor liquidez y menor capacidad de consumo", pronosticó. Por ende, dijo, "la economía se va a restringir".

Tomado de La BBC

El "loco" de al lado


Por: Alfonso Cuellar
Es una de las fronteras más convulsionadas del mundo. Separa a una democracia y una dictadura. La primera vive en ascuas de su vecino, que es gobernado por un dirigente errático, impredecible y peligroso. En ese país la verdad es absoluta y quien cuestione el dogma es calificado de enemigo y criminal.

Cada cuanto, hay crisis, casi todas fabricadas por el gobernante de al lado, quien sufre de la fobia de la persecución. Ve enemigos por todas partes. Se imagina invasiones de paramilitares foráneos y vive aterrorizado por amenazas a la supervivencia de su régimen, las cuales achaca frecuentemente a Estados Unidos, su contradictor ideológico. A este último lo acusa de conspirar con los sectores más reaccionarios del país vecino y de inventarse rumores maliciosos como el cuento de que existe un grave desabastecimiento de productos esenciales.

Según la versión que circula en sus órganos de comunicación oficiales, la que tiene problemas es la nación con la cual comparte una extensa frontera; un país pobre, necesitado, donde millones sueñan con participar de los frutos y beneficios de la revolución que disfrutan los del otro lado de la frontera.

El mandatario de ese oasis socialista es el heredero de un hombre que transformó la sociedad a su antojo. Que hizo y deshizo. Que aún muerto es omnipresente; se habla incluso que a veces su voz se escucha desde la ultratumba. No es sencillo reemplazar a un antecesor a quien se le rinde semejante culto a la personalidad. Así las cosas, este sucesor es inseguro, volátil y paranoico. Su control de las fuerzas políticas y militares es precario.

Como buen alumno -al fin a cabo fue el escogido entre varios pretendientes- intenta acudir a las mismas prácticas de su antecesor: culpar de las desgracias a los "otros": los imperialistas, los capitalistas y los extranjeros. El pueblo fronterizo es un blanco predilecto; hay resentimientos históricos fáciles de reactivar.

Es difícil convivir con semejante vecino. Con una sensibilidad a flor de piel, cualquier acción es una afrenta, motivo de un conflicto de consecuencias fatídicas. En Corea del Sur amanecen cada día con la incertidumbre del comportamiento del régimen norcoreano y su nuevo dirigente Kim Jong-Un.

Una sensación similar experimenta el gobierno colombiano con Nicolás Maduro y compañía. ¿Quién se hubiera imaginado que una disputa entre dos bandos de narcotraficantes venezolanos desencadenaría en una crisis diplomática, la peor desde que Álvaro Uribe dejara el poder?

Consciente de que el régimen chavista/bolivariano se nutre de la confrontación, el presidente Juan Manuel Santos optó por la discreción y la prudencia. Incluso le permitió a su similar de Caracas jugar un papel relevante en las negociaciones con las FARC. Ese gesto amistoso, sin embargo, no ha sido correspondido. Venezuela sigue siendo una zona de retaguardia para la guerrilla. Mucho colombiano es tratado como ciudadano de segunda, como quedó descubierto con el uso de tácticas nazis en la expulsión de centenares de compatriotas en estos días.

Algunos en las administración Santos temen una reacción desmedida del régimen venezolano si se le aparta del proceso de paz o se adopten otras medidas disuasivas. Creen que con persuasión y paciencia se logrará un cambio de conducta.

No es un tesis original. Es la misma que el gobierno de Seúl ha aplicado con el Pyongyang. Con resultados igualmente inconclusos. Tal vez los últimos acontecimientos en la frontera sean motivo para un giro en cómo tratamos y nos dejamos tratar por el régimen chavista. Hasta a los "locos" hay que cambiarles la medicina.
Tomado de Semana

Presidente Santos visitó albergue del Barrio Bellavista en Villa del Rosario


El presidente Juan Manuel Santos en su visita al albergue del Barrio Bellavista en Villa del Rosario manifestó, "Me encuentro nuevamente en Cúcuta y zona de frontera verificando que mis órdenes se estén cumpliendo y nuestros compatriotas estén recibiendo la atención que merecen y necesitan. ¡No descansaremos hasta no verlos bien, con sus vidas organizadas en este país que sí los quiere!"

En la foto pueden ver a Rosa que es venezolana, a su esposo colombiano y a la pequeña hija de los dos.
Hace unos minutos cuando hablábamos ella me contaba que temió no volverlo a ver cuando él fue deportado. Sufrió dos días pensando que su familia no estaría nunca más reunida. Pero ya están aquí en Colombia, está la familia completa como debe ser. Y le dije de corazón: ¡Rosa, usted es aquí bienvenida! ¡Qué Colombia sea también su casa! ¡Aquí los queremos a los tres!

Esto también lo vi hoy en el Albergue Bellavista en la zona de frontera. En estas pequeñas veo esperanza... Y les deseo que en esta tierra colombiana, su tierra, encuentren un futuro digno. Haré todo lo posible para que así sea.

Por el momento les informo que estamos garantizando el bienestar de todos nuestros niños. Tienen asegurada la alimentación, la educación, la atención médica y el juego. No descansaremos hasta que no recuperen sus vidas.

Parroquia San Pedro Apóstol de La Parada comprometida con la ayuda humanitaria

Fotografías cortesía de Juan Carlos Guevara Corredor

Padre Jaime Blanco y los agentes de pastoral de la Parroquia San Pedro Apóstol del Barrio La Parada, comprometidos en ayudar a los deportados de la frontera con las colaboraciones que han traído las iglesias de Cúcuta y Área Metropolitana

La Parroquia San Pedro Apóstol Comprometida con todos los agentes de pastoral, en la organización y distribución de ayudas humanitarias obsequiadas por personas que le duele la situación presentada a los deportados.

Grupo de jóvenes de confirmación, Parroquia San Pedro Apostol, conociendo de primera mano la problemática presentada por las deportaciones y ofreciendo un gesto de cariño

Venezuela rechaza injerencia de EE.UU. en asunto fronterizo con Colombia


La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, exigió respeto al Gobierno norteamericano y pidió no involucrarse en asuntos de índole bilateral.

El Gobierno de Venezuela exigió este domingo a Estados Unidos (EE.UU.) que no se involucre una vez más en los asuntos internos de su país, especialmente en las acciones adoptadas en la frontera con Colombia, para combatir el narcotráfico y paramilitarismo.

La ministra para las Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, escribió en su cuenta en Twitter, que su país rechaza las declaraciones injerencistas del portavoz del Departamento de Estado de EE.UU, John Kirby, en las que se refería a las medidas que tomó el Gobierno venezolano en los municipios fronterizos.

Según Kirby, EE.UU. reconoce la importancia de proteger la frontera y de garantizar una migración segura y ordenada, pero a la vez cree que las deportaciones "deben llevarse a cabo de conformidad con el derecho internacional, el respeto de los derechos humanos de todos los involucrados y en coordinación con el país receptor".

Ante estos señalamientos, Rodríguez aseguró que las medidas adoptadas por el mandatario venezolano Nicolás Maduro buscan proteger al pueblo y a los cinco millones y medio de colombianos que viven en Venezuela. 

Por otro lado, recordó que la Revolución Bolivariana ha garantizado los Derechos Humanos fundamentales a colombianos que no son atendidos por su país de origen.

Asimismo, rechazó la manipulación mediática que “con saña es promovida desde Colombia en contra de nuestro pueblo y (el) gobierno Bolivariano”.

Tomado de Telesur

Ganó Maduro


Por: Salud Hernández Mora
No hay más que escuchar a la canciller chavista con la verborrea habitual del régimen dictatorial bolivariano y seguir la crisis fronteriza por Telesur, para comprender que Caracas ganó la batalla. Y no pagó precio político ni diplomático.

¿Dónde están los otros socialistas íntimos de Santos? O me lo perdí o no hubo una sola voz solidaria de los presidentes del Alba. Yo creía que ya no estábamos aislados, que nos adoraban, o eso cacareaban en Palacio, y que saldrían a rechazar los abusos contra los inmigrantes ilegales y darnos un espaldarazo. Tan ilegales como los de Estados Unidos, por los que siempre claman.

Pues ni una palabra. Las únicas fueron las de ese expresidente al que le dieron un puesto en Unasur a cambio de vender su alma al diablo. Si ya la vendió una vez, pensaría en su día, ¿por qué no también a Maduro y su corte de payasos?

Colombia tiene que salirse ya de Unasur, por dignidad y por plata. Con el agujero que tienen las finanzas públicas, agravadas por la estrepitosa devaluación del peso, mejor nos ahorramos el dinero de un organismo que solo sirve para darnos rabia. No tiene justificación alguna pagar para que Samper se dedique a amparar a su Señor Maduro, cual fiel lacayo, a costa de los colombianos.

Con todo, lo peor de la crisis no fueron las dramáticas imágenes de familias enteras cruzando el río Táchira con sus enseres a hombros, iguales a las del éxodo de pueblos enteros en tiempos de los ‘paracos’. Ni las casas marcadas. Lo preocupante es el futuro de un sinnúmero de colombianos que sobrevivían del rebusque y del contrabando.

No entendí que Santos se sacara de la manga mil empleos como si tuviera siempre una bolsa lista para estos casos. No sé si hay que ser damnificado de Maduro o del invierno para encontrar trabajo. En Cúcuta no hay fuentes de empleo desde hace años, y nadie sabía que el Presidente guardara unos cientos de puestos bajo el brazo. Me pareció peligroso ese populismo barato, igual que el de Uribe comprando mercados.

¿Por qué no estuvieron con esos mismos colombianos antes de verse obligados a buscar en otro país un sustento que aquí no encontraron?

El fronterizo es un problema de largo aliento que no tiene remedio mientras en Venezuela haya un gobierno de izquierda radical, dictatorial y mafioso. Mientras su economía siga rodando al fondo del abismo y la corrupción de la Guardia Nacional y dirigentes del chavismo, con Diosdado Cabello a la cabeza, esté desbordada, será una tentación gigantesca para miles de colombianos y venezolanos ganarse la vida revendiendo al menudeo dólares, gasolina y productos subvencionados.

Y para las bandas narcotraficantes, con arraigo en el Norte de Santander, será muy lucrativo formar carteles de gasolina en alianza con los corruptos del país de al lado.

Solo el día que la oposición venezolana conquiste el poder en las urnas, algo que Maduro intenta obstaculizar decretando estados de excepción, podremos pensar en una frontera normalizada y en relaciones diplomáticas sensatas. Porque ahora miramos al Táchira, pero está el santuario de Farc y Eln en Apure, limítrofe con Arauca. ¿Por qué Santos y su Canciller, tan sumisos con Maduro, no elevan su voz y exigen combatir por igual guerrillas en Apure que ‘bacrim’ en Táchira?

Ya vieron que arrodillarse ante dictadores que protegen criminales no paga.

NOTA: tampoco debe ser país garante en La Habana.
Tomado de El Tiempo

Arreaza: no estamos buscando colombianos para sacarlos del país


El Vicepresidente Ejecutivo, Jorge Arreaza, informó que el Gobierno Bolivariano combate nuevas acciones de bandas dedicadas al contrabando de productos básicos en la frontera colombo-venezolana. En declaraciones a Telesur, Arreaza explicó cómo se está creando una nueva vía, llamado boquete (abertura irregular), la cual es utilizada por los contrabandistas para pasar productos venezolanos a Colombia.

"Este boquete fue abierto en unos días, sin embargo; al día siguiente ya había una vía que habían creado, (una vía) paralela", subrayó el vicepresidente Ejecutivo desde el Municipio Ayacucho del estado Táchira.

"Es una situación compleja, no vemos ningún tipo de presencia militar por el lado de Colombia, de manera que se hace muy sencillo a los ciudadanos colombianos llegar hasta acá", agregó.

Más temprano, el vicepresidente Ejecutivo, junto al gobernador de Táchira, José Vielma Mora, evaluó la situación en la que se encuentran los municipios tachirenses Lobatera, Ayacucho, García de Hevia y Panamericano, como parte de las acciones que toma el Gobierno Nacional para la defensa de la paz y la seguridad en la frontera colombo-venezolana.

De igual forma, recorrieron el puente La Unión, en Boca del Grita, dando cumplimiento a las políticas de Estado que buscan promover la paz y crear una nueva frontera.

En este sentido, Arreaza manifestó que se estuvo conversando con los ciudadanos de estos municipios fronterizos, explicando el por qué de estas acciones. Ante esto, "algunos entienden lo que está ocurriendo y saben que esta es una situación insostenible y están esperando que la República de Colombia actúe para garantizar la seguridad", dijo a Telesur.

Tras la noticia de la llegada este sábado del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, a Cucúta, el vicepresidente Arreaza instó al primer mandatario colombiano a tomar las acciones necesarias en su lado de la frontera, que garantice la protección de ambas naciones y evitando así que se lleven los productos de Venezuela a Colombia, reseñó AVN.

"Hemos hablado con el pueblo colombiano, nosotros no estamos a la búsqueda de colombianos para sacarlos del país. Estamos en búsqueda de los delincuentes, de los paramilitares, de los contrabandistas, de los homicidas, a esos si les corresponde que les caiga el peso de la ley", sentenció Arreaza.

De igual forma, recalcó que el Gobierno Nacional está en la obligación de proteger a los habitantes del territorio nacional y se espera que Colombia tome acciones, "para que la colaboración se restablezca y volvamos a una situación de normalidad pero distinta. Una situación con nuevos códigos, con un nuevo entendimientos, procesos más rigurosos para proteger a los ciudadanos colombos-venezolanos".

Tomado de El Universal

El cucuteño James Rodriguez en las portadas de Marca y As


La prensa española destacó el ímpetu de James y así lo reflejan las portadas de los dos diarios deportivos más importantes de ese país: Marca y As.

James Rodríguez vive el mejor momento de su paso por el Real Madrid. El sábado ante el Betis firmó su mejor actuación con el conjunto merengue con una soberbia actuación que incluyó detalles casi surreales como un gol de chilena y otro espectacular de tiro libre a un ángulo casi imposible.

Gobernador Edgar Díaz continúa al frente de la atención humanitaria en La Parada


Desde muy tempranas horas de la mañana el gobernador, Edgar Díaz Contreras, se trasladó a La Parada en Villa del Rosario para hacerle seguimiento a la atención de los cientos de colombianos deportados. El Mandatario ha escuchado sus quejas y denuncias por maltrato y los está orientando para que reciban ayuda humanitaria, servicios de salud y asesoría.

Decretan la emergencia educativa en la frontera


En el marco de las acciones adoptadas por las autoridades para atender la crisis fronteriza con Venezuela, el Gobierno de Norte de Santander decretó la emergencia educativa en la región ante la llegada masiva de estudiantes provenientes del vecino país.

Lo anterior, tras una reunión adelantada en las últimas horas entre los gobiernos departamental y local con el Ministerio de Educación, en la que se acordaron medidas para atender a los menores.

En ese sentido, la jefe de la cartera de Educación, Gina Parody, elevó un llamado para que los niños que residen en Venezuela puedan cruzar la frontera, al tiempo que anunció una ‘matriculatón’ este sábado y domingo para que ningún estudiante quede fuera del sistema educativo.

Según el más reciente censo adelantado por las autoridades, son al menos 2.000 los estudiantes que se encuentran desescolarizados por el cierre fronterizo, por lo que la Secretaría de Educación de Norte de Santander se comprometió a garantizar la educación de los menores.

“Vamos a darles alimentación, transporte escolar y nos van a ayudar en conseguirles uniformes”, explicó Ludi Páez Ortega, secretaria de Educación, en declaraciones recogidas por Blu Radio.

La medianoche del pasado 19 de agosto, Venezuela cerró el paso fronterizo entre San Antonio del Táchira y Cúcuta, tras el ataque de presuntos contrabandistas contra militares venezolanos que se saldó con tres uniformados y un civil heridos.

Dos días después, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, declaró el estado de excepción en cinco localidades limítrofes, lo que dio inicio a una deportación masiva de colombianos.

Todo ellos llegan apenas con lo puesto a Cúcuta, donde se ha desplegado un albergue para atenderles provisionalmente mientras el Ejecutivo colombiano pone en marcha otras medidas, como subsidios para el alquiler de vivienda o empleos.

Mientras tanto, continúan los contactos diplomáticos para reabrir la frontera, en la conviven el contrabando y las bandas criminales que se dedican al narcotráfico y otras actividades ilegales.

"Está garantizada la gasolina subsidiada para que no haya escasez": Santos


El presidente confirmó que hay una reducción considerable en el tiempo de atención de espera para proveer los vehículos de combustible.
El presidente Juan Manuel Santos visitó este sábado una estación de gasolina en Cúcuta y constató que "no hay desabastecimiento de combustible en la ciudad", informó presidencia.

Santos realizó una parada sorpresa en una estación de gasolina del Anillo Vial. Allí, según informaron fuentes oficiales, los ciudadanos presentes en la estación de servicio confirmaron que hay una reducción considerable en el tiempo de espera y de las filas que se formaban para proveer de combustible sus vehículos. 

"Está garantizada la gasolina subsidiada para que no haya ningún tipo de escasez", afirmó Santos.

El jefe de Estado reiteró la orden de prestar atención en las estaciones de combustible de Cúcuta durante las 24 horas del día. 

El mandatario viajó este sábado a Cúcuta, ciudad fronteriza y epicentro de la crisis con Venezuela, en medio de la tensión bilateral tras la deportación de colombianos; allí se comprometió a brindarles ayudas.

"Vamos a ayudarlos en todo lo que podamos, a conseguir un empleo, a que sus niños vayan al colegio", dijo.

Quienes acaparen la gasolina van a ser judicializados: Donamaris


El alcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez,manifestó “Venimos suplicando al Gobierno venezolano que deje pasar a 1.400 niños y jóvenes que viven en Venezuela y estudian pasando el puente y estudian en nuestras instituciones porque en Venezuela no hay educación y la que hay es de calidad y este tirano de Nicolás Maduro no está dejando pasar a los niños”, manifestó el alcalde Ramírez.

Por otro lado, habló sobre el control sobre la gasolina en la zona de frontera para evitar la reventa del combustible.

“Con los topes se pierde el estímulo del gran negociante de la gasolina. Tenemos dos policías en cada estación de servicio y empezaremos con Policía Fiscal y Aduanera a llenar planillas y serán judicializados quienes acaparen la gasolina”, enfatizó.

Sobre los subsidios y ayudas a los deportados que se encuentran en los albergues, confirmó que “toda persona que salga de Cúcuta va a tener un subsidio de 250.000 pesos por tres meses para arriendo otorgado por la Presidencia de la República y los que tengan familiares en Bogotá y viajen a la capital tendrán un subsidio de 500.000 pesos entregados por el alcalde Gustavo Petro”.

El SENA y el Ministerio de Trabajo también prestarán sus ayudas para estudio y empleo de los deportados de Venezuela.

Maduro insiste en que el cierre de la frontera solo aporta beneficios a Venezuela


El Gobierno de Venezuela ha reiterado este sábado que el cierre de la frontera solo está generando beneficios a su país. Las autoridades han supervisado que la medida se está cumpliendo en 140 kilómetros de frontera con Colombia.

La supervisión de la zona se realizó después de que esta mañana se activara el cierre de la frontera en otros cuatro municipios del estado limítrofe de Táchira sumando ya diez jurisdicciones, una actividad que encabezaron el vicepresidente de Venezuela, Jorge Arreaza, el gobernador tachirense, José Vielma Mora, y otras autoridades.

Arreaza reiteró esta jornada que el cierre de parte de la frontera con Colombia y estado de excepción en la zona decretados desde los días 19 y 21 de agosto pasados respectivamente, son medidas «que buscan generar una frontera justa, equilibrada, una frontera de paz, una frontera productiva».

Aseguró que con la inspección pudo comprobar hoy la existencia de filas de colombianos que quieren regresar al país después de que se marcharan a Colombia tras la activación de las medidas en Táchira, lo que a su juicio desmiente las versiones de que el Gobierno venezolano ha maltratado a los ciudadanos de la nación hermana.

«Nosotros queremos lo mejor para el pueblo colombiano pero lamentablemente está situación parasitaria no puede continuar», dijo Arreaza al hacer referencia a los ciudadanos colombianos que, asegura, se dedican al contrabando de productos venezolanos de primera necesidad.

Ayer, el mismo Arreaza aseguró que gracias al cierre de la frontera en el estado Táchira «apareció el champú y apareció el jabón, está apareciendo la leche en polvo, los productos básicos, el pollo».

Por su parte, el gobernador del Táchira dijo que desde que se impide el paso hacia y desde Colombia el índice de criminalidad ha bajado «prácticamente a cero», en la zona.

«El balance es extraordinario, vamos a cumplir ya once días de cierre, un solo homicidio, ninguno en frontera, un solo herido, un vehículo y dos motos robadas, es decir que el índice de criminalidad bajó prácticamente a cero», aseguró Vielma durante la supervisión aérea de la zona.

El gobernador celebró, además, que hasta el día del cierre de la frontera el Táchira recibía 114 cisternas de combustible lo que equivale a 38.000 litros, y que ahora, en vista de que la demanda se ha ido reduciendo considerablemente por la medida contra el contrabando, han dejado de recibir hasta 14 cisternas.

«Eso quiere decir que se están viendo los frutos», señaló el gobernador. Esta inspección se realizó en una jornada en la que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, también se movilizó hasta la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta para verificar la situación de los miles de ciudadanos que se han ido de Venezuela, deportados o por voluntad propia, tras el cierre de los pasos por el estado Táchira.

Bajo este escenario de crisis fronteriza miles de colombianos que vivían en Venezuela han salido de este país y hoy el Gobierno de Colombia informó que ya son más de 8.250 personas entre deportados y voluntarios, los que se han marchado del territorio venezolano.

Arreaza celebró hoy como una «buena noticia» que el jefe de Estado de Colombia se haya trasladado hasta la ciudad fronteriza de Cúcuta «y se ocupe» de ese territorio.

El vicepresidente también dijo que espera que con el interés del Gobierno de Colombia sobre la ciudad colombiana fronteriza de Cúcuta, Venezuela pueda ver más presencia policial y militar de ese país «del otro lado de la frontera, protegiendo a los dos pueblos» y evitando el contrabando.

Entretanto el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, viajó hoy a Vietnam y China «para trabajar en todos los acuerdos» que mantienen los tres países «para el mejoramiento económico, financiero y social» de su nación.

El gobernante venezolano también dijo que en este viaje celebrará «los 70 años de la victoria del pueblo chino en la segunda guerra mundial», viaje que realizó horas después de ampliar la extensión de cierre de la frontera de 100 a 140 kilómetros.

Maduro decidió cerrar parte de la frontera con Colombia la medianoche del 19 de agosto después de que tres militares y un civil venezolanos resultasen heridos en un ataque de supuestos contrabandistas en la zona limítrofe a lo que sumó, dos días después, el decreto de estado de excepción en la zona.

No, presidente Maduro


Su estrategia de endilgar a otros las responsabilidades de la debacle venezolana es querer tapar el sol con un dedo. Difícilmente sus disparatados discursos logran ocultar el mal gobierno de los últimos 16 años.

No, presidente Maduro, usted no puede continuar desconociendo las normas internas de su propio país, ni el Derecho Internacional, para propiciar masivas deportaciones bajo el argumento falaz de que quienes las sufren pertenecen al paramilitarismo. Es cierto que en una frontera tan extensa y viva se han presentado reiterados problemas de delincuencia y contrabando. No es cuento nuevo. Pero adjudicar la responsabilidad de los altísimos niveles de violencia que azotan Venezuela a “paracos”, o decir que la escasez de alimentos obedece a la labor de los contrabandistas, es absurdo.

No, presidente Maduro, no es inventándose conflictos con países vecinos, como Guyana o Colombia, que va a crear situaciones que le permitan posponer la realización de las elecciones del 6 de diciembre. Usted sabe bien que la oposición obtendrá la mayoría en la Asamblea Nacional. En su país todos los ciudadanos, sin importar su condición social, padecen las siete plagas de Egipto. Si a la inseguridad y el desabastecimiento se les suman la corrupción, la inflación, la devaluación del bolívar fuerte, el excesivo autoritarismo, la represión y el encarcelamiento de dirigentes de la oposición, el panorama de Venezuela luce desolador.

No, presidente Maduro, la vía para resolver los problemas binacionales no es la confrontación, sino el diálogo. El presidente Juan Manuel Santos agotó hasta la última instancia del camino diplomático sin resultados. Su gobierno ha sido reacio a reabrir la frontera, lo que ocasiona un grave daño económico y social en ambos lados. Pretender acabar el contrabando afectando el comercio legal es como querer apagar un incendio con gasolina. Contrabando, que según su entender, es culpa de colombianos. Negándose así a ver las mafias binacionales conformadas por delincuentes de ambos países, así como autoridades de su propio país, entre ellas miembros de la Guardia Nacional involucrados con el negocio de la gasolina.

No, presidente Maduro, no somos los medios de comunicación de Colombia los que desinformamos al presidente Santos. Miembros del alto Gobierno, entre ellos la canciller Holguín y el ministro Cristo, han palpado de primera mano la realidad de los más de 1.000 deportados. Las vejaciones a las cuales fueron sometidos y las pocas pertenencias o, como usted diría, “los corotos” que pudieron traer consigo. No fue, entonces, una crisis fabricada, como usted quería hacer creer a los medios de su país.

Los recientes pronunciamientos de organizaciones serias, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la OEA, Human Rights Watch y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, han condenado de manera contundente la reciente actuación de su gobierno que afecta a ciudadanos colombianos en su país. Para usted seguramente se trata de infundios de cómplices del “Imperio” que forman parte de una conjura internacional. Sin embargo, jugar con candela puede terminar por incendiar la frontera, que es lo que al parecer sería de su agrado. Por ese hecho, y muchos más, ante sus provocaciones reiteradas la respuesta sólo puede ser una de nuestra parte: no, presidente Maduro, no.